Archivo Ladran Sancho. Paro de Mujeres, lesbianas, trans y travestis. Foto: Victoria Nordenstahl

La brújula feminista apunta al Honorable Concejo Deliberante porque a partir del 10 de diciembre el mapa se reconfigura. Dos políticas de experiencia en los movimientos de mujeres, lesbianas, trans y travestis ocuparán una banca en el cuerpo deliberativo. ¿Qué posibilidades abre a la conquista de derechos en clave de géneros?

Carolina Francia, es primera concejala proveniente de la izquierda popular, y Agustina Torres, del Movimiento Evita, una de las caras más jóvenes en la lista del Frente de Todes. Ambas obtuvieron un lugar en el HCD tras la victoria electoral de octubre.

En ellas un hecho histórico en nuestra ciudad: por primera vez dos militantes que confluyeron en la Asamblea Feminista de Luján, tendrán voz y voto en la política local.

Durante el 2018, la organización y la lucha en las calles de los feminismos organizados, lograron un avance a la altura de pocos municipios de nuestro país: la conformación de una Comisión de Géneros y Diversidad en el ámbito deliberante. Espacio que reuniría a concejalas oficialistas y de la oposición, para la construcción de políticas públicas que promuevan la igualdad y la garantía de derechos para mujeres y disidencias.

En articulación con la Subdirección de Género y con el empuje incansable de los movimientos feministas locales, la comisión impulsó la ordenanza N°7131/18, que establecía la creación del Programa de Perspectiva de Género en la Formación Profesional de Conductores de Autotransporte Público y Privado de Pasajeros, por la cual obtuvieron el premio “Julieta Lanteri” otorgado por la legislatura bonaerense.

Archivo Ladran Sancho. Concejalas oficialistas y de oposición, Comisión de Géneros y Diversidad. Foto: Julieta Brancatto.

Pero, ¿cómo superar la burbuja en la que se cierran ciertos temas de la agenda feminista para lograr una óptica, una nueva forma de entender la política y la economía?

La paridad de género en los poderes legislativos y ejecutivos locales aún es una deuda. Los varones cis ocupan la mayoría de las bancas, como históricamente lo hicieron y algunos usos y costumbres tácitos obstaculizan la aparición de protagonistas  del movimiento de mujeres y disidencias. Así y todo, ¿podrán los feminismos de Luján marcar la agenda política, ahora que cuentan con una representación más potente en las bancas del cuerpo deliberativo? 

Las posibilidades encuentran obstáculos en formas de gobierno conservadoras, burocráticas, rancias, dirían les más jóvenes. «Hay temas más urgentes» dicen algunos, cuando los reclamos de los feminismos emergen en el debate. Primero está el hambre, primero la crisis económica.

Esa dicotomía que se plantea entre urgencia y agenda, ¿es real? ¿No aporta la agenda feminista, en realidad, una clave de lectura para la construcción de políticas públicas para una nueva Luján? 

Hay diferencias estructurales que existen entre mujeres y disidencias en contraste con varones cis. El desempleo está concentrado en las jóvenes menores de 29 años, que se ven imposibilitadas a conseguir trabajo, ya que se encuentran realizando tareas de cuidado y crianza hacia adentro de los hogares, esto las encierra en el círculo de la pobreza, del que solo se sale con política. Pero, ¿Cuál es el primer paso en una localidad en la que no existen cifras concretas sobre de feminización de la pobreza? 

Archivo Ladran Sancho: La Asamblea Feminista de Luján en el recinto del HCD. Año 2018. Foto: Julieta Brancatto.

En este sentido, surgen más preguntas que certezas y las respuestas quedarán a la espera de la construcción colectiva de los movimientos feministas y mujeres organizadas. ¿Existen alternativas a los métodos de la teoría heterodoxa tradicional? ¿Cómo se redactan proyectos políticos en clave feminista? ¿Cómo influye la variable de género en los diagnósticos locales?  

En los últimos días, el presidente electo, Alberto Fernández, expresó que enviará al Congreso un proyecto para la legalización del aborto. El tratamiento abrirá la puerta a nuevos debates y a la necesidad de nuevos, y mejores, consensos entre sectores muy amplios. ¿Será Luján eco de los nuevos tiempos políticos, sociales y culturales?

Se respiran aires nuevos y la marea verde no afloja. La lucha continuará encontrando a mujeres y disidencias en las calles. Lo personal es político y el neoliberalismo también se acomoda dentro de las casas. A problemas viejos, nuevas soluciones: transfeministas y populares.

¿Caminaremos, al fin, hacia un gobierno con perspectiva de género?

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