mayo 28, 2024
7 C
Luján

Emociones políticas: ¿Hay espacio para la esperanza?

El dirigente del Frente Patria Grande, Diego Motto comparte apuntes de una campaña vertiginosa. Que representa Grabois y quienes apuestan al miedo de cara a las elecciones primarias.

En estos meses una intelectual europea, de nombre Chantal Mouffe, publicó un libro llamado “El poder de los afectos en la política”. El libro trabaja sobre cuánto pesan, y cómo operan los aspectos emocionales de las personas al momento de tomar decisiones con respecto a “la cosa pública”, a la participación política en general, incluyendo la acción específica del momento de votar.

No creo que sea conveniente separar lo emocional de lo racional. Lo que las personas sienten, sin dudas está cargado o construido por conclusiones sobre lo que viven, y cómo lo procesan. Sin hacer entonces una oposición tajante entre el “sentir” y el “pensar”, es cierto que hace 40 o 50 años, en Argentina y en el mundo en general existían identidades políticas más sólidas, a lo que se sumaba un clima de época más “racionalista” que planteaba que cada acción pública de las personas, más o menos directamente, estaba ligado a una visión del mundo construida por conceptos, ideas, formas de pensar, cosmovisiones con algún tipo de base racional.

En los últimos años, neoliberalismo mediante, vivimos en sociedades más fragmentadas e “individuadas” y con ideas fuerza ordenadoras de la cosa pública menos atadas a conceptos “lógicos” o “racionales”. Sin hacer una apología de esta cuestión, es necesario comprender el momento histórico en el que se actúa, para poder intervenir, entendiendo que en estos cincuenta años hubo un sinfín de operaciones que impulsan a las personas a procesar lógicamente menos lo que viven al momento de expresarse en sociedad, y a darle más importancia a la autopercpción de los fenómenos en tanto individuo que “siente”.

En un contexto de crisis social y económica fuerte y largo en Argentina, de decepción con la clase política en general por parte de grandes franjas de la población, y cargado de vivencias traumáticas aún activas como fue la pandemia de Covid o la amenaza climática, hay tres sentimientos que parecieran consolidarse como dominantes al momento de estructurar el actual momento pre electoral: la bronca, el miedo, y la esperanza. Por su propia naturaleza, los sentimientos no se dividen en conjuntos tajantemente definidos ni estancos; se mezclan, conviven, fluctúan. Pero vale la pena el ejercicio de analizar estos sentimientos atados al escenario electoral por venir, ya que puede ayudar a entender, y por ende trabajar en función de lograr una comunicación y un diálogo o vínculo más significativo que el actualmente existente entre la política y la sociedad.

- Advertisement -

La bronca y/o el enojo parecen estar a la orden del día como sentimiento emergente. Tal vez como consecuencia de las decepciones de los dos últimos gobiernos nacionales, tal vez como mecanismo de justificación ante la distancia cada vez mayor entre lo que te vende como posible la propaganda consumista y a lo que se llega como estándar de vida en un país tercermundista, pero lo cierto es que ha venido ganando terreno esta vena. La izquierda trostquista en Argentina históricamente capta parte de este segmento a partir de sus consignas de lucha callejera, organización partidaria leninista y denuncia permanente.

En la actualidad, sin embargo, quienes más están captando la representación de este fenómeno emergente son Javier Milei y Patricia Bullrich. El patilludo de ojos de perro siberiano, a partir de un dispositivo mediático y de redes que le está significando aparecer como el preferido para un sector de la sociedad que manifiesta su bronca y adhiere a conceptos más bien impracticables, pero enunciados con una estética y una postura que, por insistencia o por coincidencia histórica, empalma con parte de la sociedad. La ex ministra de Seguridad de Macri (entre otras “ex funciones” públicas), apelando al concepto de “orden” y a una narrativa en la que “hay que ir a fondo con el cambio porque la situación no da para más”. En ambos casos, el esfuerzo de sus campañas está colocado en ubicarse como líderes capaces de tomar decisiones “difíciles” que mejorarán la situación actual de manera abrupta o tajante.

El voto en blanco y los crecientes niveles de ausentismo pueden considerarse expresiones de este mismo fenómeno, aunque también como manifestaciones de tendencias de mediano plazo atadas a otras cuestiones. Por esto mismo, sólo quedarán nombradas hasta este punto, sin mayor desarrollo.

El miedo también es un sentimiento socialmente fuerte en esta coyuntura. El no saber qué va a pasar, el no saber cómo cumplir con los compromisos necesarios para llevar adelante la vida, o estar agarrado muy precariamente de la soga como suele decirse, aportan sin duda a la fortaleza de este fenómeno. Quienes más intentan captarlo para sus apuestas, son los espacios o candidatos que se posicionan como “gente de mucho trabajo, que habla con todos los sectores, con voz serena pero firme”. Poniendo nombres propios, Larreta, Massa, y parte del “peronismo federal” intentan recrear en este presente lo que el duhaldismo a principios del siglo XXI propuso como proyecto y modelo político, a la salida de la crisis del 2001. Se presentan como nexos responsables entre los sectores de poder económico, con quienes no esconden tener vínculos, y la gente común, de la que se muestran cercanos. Estereotipos de “profesionales de la gestión y del diálogo para llegar a consensos fructíferos”, apelan a ofrecer responsabilidad, esfuerzo y el compromiso al momento de tomar decisiones.

Por último, los seres humanos, todos y sin excepción, necesitamos de la esperanza como motor del deseo y la pulsión de vida. Una parte de las personas tiene conectada esa dimensión a fenómenos deportivos o culturales, a una mascota, a la familia, etc. Otros, a la acción política o al compromiso militante con el tiempo y el lugar en el que se vive. O un poco y un poco. El deseo fluye, conecta, motoriza. Digamos que existe plena y transversalmente. Por esto mismo, aún una larga crisis y un momento muy gris para la siembra de ideales no destierra este sentimiento, que mantiene vigencia en porciones no insignificantes de la sociedad. Sin dudas, en el actual contexto electoral de las PASO, es Juan Grabois el candidato mejor ubicado para representar este fenómeno a partir de su práctica militante y de una prédica centrada en presentar como posible y cercano un proyecto de país que garantice derechos de trabajo, vivienda, salud y educación para las mayorías.

Lo emocional es sólo una de las dimensiones a tomar en cuenta al momento de construir un análisis sobre un momento complejo, como lo es una elección presidencial. Sin dudas, también impactan otros, desde el accionar de estructuras existentes en la sociedad (partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, cámaras empresariales) apoyando en un sentido o en otro; como también la coyuntura económica al momento mismo de una elección, es decir la situación “del bolsillo” de la gente.

- Advertisement -

Siguiendo a la intelectual con la que se abre esta nota, la dimensión emocional ha ido ganando terreno en los últimos años. En mi caso particular, asumo el bando de la esperanza graboisista, y me encuentro desarrollando acciones para darle fuerza a su candidatura. Tendremos el 14 de Agosto más información sobre cómo se ha manifestado la población Argentina en condiciones de emitir sufragio, podremos hipotetizar con esos datos también cuánto ha pesado este aspecto sobre otros. Sin dudas, contaremos con más y mejores insumos para continuar con el desarrollo de análisis de esta naturaleza.

En una de esas seremos muchos y muchas quienes votemos por la esperanza, y quién te dice no suceda un batacazo. Aunque si no, no sería la primera ni la única vez que un grupo se anime a plantar girasoles en un chiquero, sabiendo que una primera siembra aporta a marcar el camino para próximas conquistas.

*Diego Motto es dirigente del Frente Patria Grande que impulsa la candidatura presidencial de Juan Grabois en las Primarias de Unión por la Patria.

Diego Motto
Diego Motto
Militante popular en el Frente Patria Grande y profesor de literatura.
spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

Ayudanos a sostener este proyecto autogestivo

Sumate a la Comunidad y participá todos los meses por regalos, entradas y descuentos.

Elegí el monto, ingresá los datos y listo!