Flandria salió con una bandera en defensa de la causa que impulsan las vecinas contra la central termoeléctrica y desde provincia le sacaron el aporte económico que recibía el club. La entidad bancaria le había otorgado un préstamo millonario a Araucaria Energy meses atrás. Negocios son amores.

La primera intención fue mantener el caso en silencio para intentar repatriar el apoyo económico. La dirigencia del Club Flandria prefirió no exponer la situación con la idea de lograr un entendimiento con las autoridades del Banco Provincia.

«No sabíamos la relación que tenía la empresa con el banco. Hicimos lo que hacemos siempre cuando viene una causa de la comunidad, le damos la posibilidad a que se exponga el reclamo, pero no sabíamos que iba a pasar esto», se comentan entre los propios dirigentes del Canario.

La entidad presidida por Juan Curuchet y comandada políticamente por María Eugenia Vidal había jugado para la empresa Araucaria Energy con un jugoso préstamo. Muchos más billetes que los 70.000 pesos que le entregaba a Flandria por publicidad.

Así lo informó Ladran Sancho en enero pasado, cuando se publicó que el Banco de la Provincia de Buenos Aires otorgó un préstamo de $190 millones para la firma que edificó la central termoeléctrica en Luján de modo ilegal. Como si fuera poco se sumaba a los 15 millones verdes que ya había dado el Ciudad y a los beneficios impositivos del gobierno de Macri.

De esta manera, los funcionarios no tomaron para nada bien que Flandria apoye a la comunidad que está en defensa del ambiente y contra la llegada de una industria ilegal, que además se construyó en una zona no permitida.

«Vimos con buenos ojos acercarnos a Flandria. Y poder cooperar por una política impuesta por nuestra gobernadora, estar al lado del deporte y de las instituciones que trabajan con un fin social, integrando a la comunidad. Creo que Flandria es un fiel reflejo de esto. Felicito de corazón a estos campeones por esta hazaña deportiva y desearles lo mejor en la élite del fútbol de ascenso», había soltado Curuchet en 2016 cuando llegó al club para firmar un convenio.

En el fútbol, goles son amores. Pero en la política de Cambiemos los negocios tienen prioridad. El Canario ahora buscará recomponer relaciones, aunque le será difícil. El objetivo político de la gestión Cambiemos es aprobar la termoeléctrica sea como sea, y todo lo que se considere contrario a la causa se vuelve enemigo, así sea un club con la historia y trayectoria de Flandria

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