El encuentro político y religioso que reunió a miles de trabajadores, referentes sindicales y la cúpula eclesiástica obliga a realizar miradas amplias. En un escenario más complejo que «burocracia sindical e iglesia reaccionaria», desde Ladran Sancho exponemos algunas ideas para debatir en torno a cómo se rearma el tablero del poder en pleno macrismo.

En la historia reciente son varios los puntos de inflexión de la Iglesia Católica en el escenario político y social. Desde «Cristo o Perón», la complicidad durante la última dictadura militar, el apoyo a las políticas neoliberales impulsadas durante el menemismo; hasta el silencio durante el estallido del 2001, y las tensiones durante el Kichnerismo, entre otros capítulos ubican a la Iglesia Católica legitimando procesos políticos antipopulares.

Si bien siempre hubo diversas tendencias dentro del catolisismo, las definiciones de la cúpula siempre giraron hacia la derecha en el mapa tradicional de la política global y particularmente en el plano nacional.

Pero el encuentro «Por Paz, Pan y Trabajo» ofrece una foto distinta -incluso contradictoria- para armar el mapa completo. ¿Cual será la influencia de Francisco como líder mundial de la Iglesia Católica en el giro de la iglesia en su concepción del mundo actual, los mercados, la relación con la política, los gremios y los movimientos sociales; e incluso con otras religiones?

Ayer nomás, Luján fue sede de un mitin multitudinario. Pese al peso de la curia católica excepcionalmente plural y sin exageraciones, nacional y popular. A los pies de la virgen se cristalizaron algunas novedades que no se dejan encasillar en viejas estructuras de pensamiento.

Una multitud de trabajadores acompañó la misa con banderas argentinas. Francisco en las alturas

Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján, estuvo a cargo de la misa sindical. Desde el altar, bajó la línea Francisco: «Constatamos tal vez como nunca había pasado en la historia que existe un sistema globalizado de avaricia cuya expresión más sofisticada son los mercados financieros. Que lejos de poner los capitales al servicio de la producción, de la solidaridad y del bien común son el verdad mercados especulativos que solo generan más plata para pocos y pobreza para muchos», dijo el arzobispo.

Al frente, en palco diferencial a la muchedumbre, los cabezones sindicales con Hugo Moyano, Pablo Moyano, Sergio Palazzo, Hugo Yasky, Esteban el Gringo Castro, Roberto Baradel, Adolfo Perez Esquivel, Daniel Scioli, entre otros que escuchaban atentos y sonreían para las fotos.

En las primeras líneas la mayoría fueron hombres aunque el cierre se lo llevó la diputada de Unidad Ciudadana y referenta de Mujeres Sindicalistas, reconocida por su militancia en favor de la legalización del aborto, Vanesa Siley con la lectura de la oración a la patria. ¿Una pañuelo verde cerrando la cuestión? ¿Esto con qué se come?

Siley no es la única mujer que entró en tensión con los viejos resortes de la institución católica. También lo hicieron no pocas mujeres que se sumaron al encuentro con pañuelos verdes, el colectivo trans que dio el presente y quienes aún pidiendo la separación de la iglesia del Estado dieron el presente este sábado bajo la consigna «Paz, Pan y Trabajo».

Vanesa Siley fue la presencia feminista frente a tanto señor clerical

Pero la oración ecuménica que congregó diferentes credos agregó más complejidad a la jornada. El Encuentro de Fe no sólo se limitó a la iglesia católica, sino a la religión judía, evangélica, y musulmana. La oración fue rezada por Pastor Néstor Míguez, Presidente de Federación Argentina de Iglesias Evangélicas y pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina – por el Sheij Mohsen Ali Director de La Casa para la Difusión del Islam – por el Sheij Omar Abboud. Paz Mezquita Tanet – por Jorge Elbaum, del llamamiento Argentino Judío – por el Presbítero Sergio Gómez Sei, Sacerdote de la Iglesia Católica y por el Pastor Metodista Frenando Suárez, del Movimiento Ecuménico por los Derechos humanos.

Fijando una agenda contra el avance del mercado financiero, el capitalismo salvaje y la quita de derechos a los y las trabajadoras, el cuestionamiento de los diferentes credos hizo hincapié en criticar a los disvalores del «Dios Mercado», y en defensa del pueblo trabajador, con prioridad en los más humildes. La oración interpeló transversalmente a los valores de los creyentes, ateos, y agnósticos.

Antecedentes Católicos, casi un prontuario

El divorcio de la cúpula de la Iglesia Católica con los sectores populares en materia política data de larga fecha. Sin embargo, nos alcanza con utilizar el lema de la convocatoria a Luján para reflejar en que posición se encuentra la iglesia en dos momentos históricos diferentes.

El 30 de marzo de 1982, la CGT Brasil, liderada por Saúl Ubaldini, protagonizó la mayor movilización durante la dictadura cívico, militar y eclesiástica que sufrió el país. Cerca de 50 mil trabajadores marcharon a Plaza de Mayo, mientras era la Iglesia Católica quién respaldo a la dictadura militar con un apoyo activo, encarnado en el titular del Episcopado, monseñor Adolfo Servando Tortolo.

Venga esa mano. La iglesia como institución era una pata más del sistema ecónomico y social, neoliberal y represor.

Durante los noventas, el modelo económico del menemismo encontró buena recepción entre la cúpula eclesiástica. El riojano se jactaba de ser el presidente argentino que más veces visito el Vaticano luego de su entrevista con Juan Pablo II. En la política exterior, el Vaticano jugó un rol importante para el menemismo, vinculo que siempre intentó reforzar por considerar decisivo a la gobernabilidad del país. Carlos Menem fue elegido como un notable para participar de los foros internacionales en la cruzada contra el aborto.

¿Hoy la historia es distinta? La aparición de Francisco en la política católica parece torcer la hegemonía dominante durante años en la Iglesia Católica. Algunos mensajes comienzan a marcar ese rumbo aunque las señales no parecen ser del todo contundentes.

Sin embargo, la misa a la virgen y la oración ecuménica de este 20 de octubre entrega otra imagen. Con diferentes credos presentes, el mensaje puede considerarse sin dudas en contra de los mercados y de los gobernantes de la restauración neoliberal. La figura que quedará en la cabeza del gobierno nacional será la iglesia -sumando otros credos-  junto a gremialistas y con miles de trabajadores parafraseando a Juan Domingo Perón: «Tenemos varias tareas para generar el cambio que tanto estamos anhelando, y la primera es poner la economía al servicio del pueblo».

Trabajadores, Francisco y un mensaje popular bien claro: «Tierra, Techo y Trabajo»

En la historia argentina el movimiento obrero en los momentos de crisis ha tendido a dividirse para fijar una posición dialoguista y una más confrontativa al poder económico y a sus representantes de turnos. Durante la dictadura, la CGT Azopardo entabló vinculo con el gobierno de facto, mientras que la CGT Brasil buscó posicionarse en contra.

La historia se repite durante el menemismo, de la CGT se desprendieron varios gremios conformando la CTA, y luego se fracturó en 1994, con el surgimiento de una corriente interna de la CGT: el Movimiento de los Trabajadores Argentinos, con Hugo Moyano a la cabeza.

Hoy vuelve a suceder. El surgimiento del Frente Sindical para el Modelo Nacional en unidad con las CTAs y los movimientos populares marca esa fractura entre las dos posiciones históricas del movimiento obrero. Los personajes pueden variar o cambiar de posiciones. Los leales de ayer, pueden ser adversarios hoy y viceversa.

Barajar y dar de nuevo: el reordenamiento del poder

El poder es como un juego de ajedrez en donde las acciones y reacciones de los oponentes reorientan las estrategias. El Encuentro de Fe es un intentó de reacomodar el tablero del poder. Parece que sindicalistas, trabajadores y la cúpula eclesiástica comparten el mismo color de fichas frente a las políticas del sistema capitalista.

El sindicalismo busca recuperar el ejercicio de poder frente a un modelo que los busca debilitar de diferentes formas. Con la flexibilización laboral impulsada del gobierno nacional se intenta desmejorar las condiciones laborales que permiten la actividad sindical y el bienestar de los laburantes. La persecución a dirigentes gremiales que se oponen a este modelo es otra de las formas de disciplinamiento.

La unidad de acción. Hugo Moyano, Sergio Palazzo, Adolfo Pérez Esquivel y Hugo Yasky en el Hotel La Paz previo a la misa

Mientras que los despidos masivos afectan directamente al corazón del sindicalismo en el traspaso de una sociedad fordista con trabajadores asalariados como eje central al postmodernismo que impulsa el emprendurismo como forma individualista de organización.

La cúpula eclesiástica tiene que recomponer su legitimidad. La contención y el fichaje de nuevos fieles, al igual que trabajo asalariado para los sindicatos, es el corazón del poder de las diferentes iglesias. Francisco parece ser reflejo de esa estrategia de volver a captar la atención de miles de fieles que abandonaban el catolicismo y de nuevas generaciones que rompían con la tradición familiar religiosa.

El Encuentro de Fe es un signo de que la hegemonía conservadora ya no puede dar respuestas dentro de los diferentes credos con capacidad de producir sentido común y fijar valores y principios. Allí hay una disputa y la novedad reside en que incluso dicho forcejeo parece ser ganado al menos momentáneamente por el sector que nunca lo había podido hacer. En la correlación de fuerza necesaria para avanzar en una sociedad más fuerte, estas instituciones son un actor pesado que es mejor tenerlo en tu equipo siempre que se pueda.

Las nuevas generaciones tendrán pisos más altos en la defensa de los derechos de todes. La Iglesia deberá aggiornarse o perderá su representatividad

En un mundo cambiante, las grietas de la iglesia se abren para todos, y todas. Los diversos sectores que buscan protagonizar procesos políticos en marcha no esperan invitaciones amables a la mesa del señor, ni a la de sindicatos ni a la de ningún gobierno. La grieta se abre también con el feminismo: las Católicas por el Derecho a Decidir Argentina contrarresten desde una perspectiva teológica y feminista los fundamentalismos religiosos para imponer en la cúpula eclesiástica un nuevo sentido común acerca de los derechos de las mujeres, especialmente los derechos sobre la sexualidad y la reproducción humana

En el maravilloso mundo del campo popular, hacer política es cabalgar contradicciones y las tendencias populares, feministas, excluidos y excluidas, informales e históricos discriminados por la misma curia, se incorporan a la mesa de discusión para formar parte de forma protagónica.

Fotografías: Eva Lemos, Agustina Maggiotto, Julieta Brancatto, Victoria Nordenstahl.

 

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