La localidad de Olivera hace un año que cuenta con un establecimiento educativo de nivel inicial pero las instalaciones aún no completan los recursos necesarios para la educación de sus ñiños y niñas. Para subsanar las carencias están abiertos al apoyo y colaboración de toda la comunidad.

El jardín de infantes N° 928 de la localidad de Olivera atraviesa con dificultad su educación preescolar. El establecimiento aún no está completamente equipado con el material pedagógico e insumos que posibilite clases adecuadas al desarrollo de los niños y niñas en su cotidiano. Las clases iniciaron en julio de 2017 y es el primer establecimiento educativo de nivel inicial de la localidad. La institución, ubicada en Jorge Newbery y Boulogne Sur Mer funciona solo en el turno tarde y asisten 98 chicos y chicas.

Es por eso, que ante la falta de insumos desde el jardín difundieron un listado de las herramientas con las que hoy no cuentan y que necesitan. De ese modo, aquellos vecinos y vecinas, organizaciones e instituciones educativas que puedan aportar en un mejor aprendizaje de los niños y niñas, pueden acercar su ayuda a las instalaciones del jardín.

Algunas de las herramientas con el que el jardín hoy no cuenta son bloques plásticos pequeños y juego daquis, animalitos de juguetes y autos pequeños de plásticos. Insumos para el sector de dramatizaciones (cocinita, camita, mesada, roperito, etc.), juguetes para las cocinitas (ollitas, juegos de té, platitos, cubiertos, juegos de limpieza, escobita, palita, etc.). Libros de cuentos de Javier Villafañe, Gustavo Roldán, María Elena Walsh, Ema Wolf, Graciela Cabral, y libros de la Editorial Buenas Noches.

También faltan instrumentos para las clases de música: chin chin, claveles, pandereta, triángulos, raspadores y xilofón; muebles pequeños de madera, telas para confeccionar cortinas y barrales. Por otro lado, es necesario ropa de niños y niñas de 2 a 5 años, y todo tipo de material de librería.

En junio, las herramientas para el área de Educación Física fueron donadas por el Banco Credicoop ya que tampoco contaban con el material necesario para trabajar en las horas de esa currícula de preescolar. Además, desde su apertura otras instituciones como P.A.Y.S. y asociaciones civiles aportaron diversos insumos para el establecimiento.

El frente del jardín previo a su inauguración en 2017. Foto: Prensa Municipal

Hace un año las autoridades municipales y escolares inauguraron el primer jardín público de Olivera. Una demanda que llevó 135 años de espera. “Para nosotros esto es un orgullo, pusimos un granito de arena para que esto ocurriera. Fue un trabajo de muchos años y de mucho esfuerzo gracias a las familias y al equipo docente”, expresó la consejera escolar Viviana Flosi en el acto de inicio escolar el 3 de julio de 2017.

Consultada por este medio ante la falta de insumos, la consejera manifestó que no hay pedido a Consejo Escolar y que en ese equipamiento inaugural el jardín recibió el “aula móvil” con materiales didácticos, quedando armado “con todo lo que necesitaba”.

Por su parte, la Inspectora Jefa Distrital Cecilia Caputo señaló en esa ocasión: “Muchos de los chicos están expectantes porque todavía no han ido al jardín y lo están iniciando en esta etapa. Que el estado pueda ofrecer esto en un lugar donde no había oferta estatal es un gran logro porque se va achicando la brecha de oportunidades”.

Hoy, un año más tarde, las puertas del jardín tan esperado abrieron para la localidad de Olivera. Y aunque las aulas están completas con la presencia de chicos y chicas que asisten día a día, los materiales para el desarrollo de niños y niñas no lo están. Es por eso que ante una necesidad, la esperanza llama a la solidaridad de la comunidad para cambiar una realidad tan urgente.

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