Foto: Julieta Brancatto

Ante la crítica situación social la CTA de los trabajadores realizó una jornada nacional de ollas populares organizada en diferentes puntos de la Provincia de Buenos Aires. En Luján, la central de trabajadores realizó meriendas en diferentes barrios de nuestra ciudad.

El Frente Barrial de la CTA de los trabajadores realizó una Jornada Nacional de Ollas Populares en diferentes puntos de todo el país. Bajo la consigna «El Hambre no espera» los dirigentes sindicales y sus organizaciones sociales realizaron casi mil ollas para paliar la difícil situación que viven los argentinos.

El reclamo, fuera de la etapa electoralista, se debe a grave situación social que se viven en los barrios populares. «Mas allá de quién venga en octubre el hambre se tiene que resolver hoy» sostuvieron desde la CTA al anunciar la jornada nacional.

En Luján, la CTA de los trabajadores realizó meriendas en los barrios Santa Marta, «El Rinconcito» en el Padre Varela y «La casita del Ameghino» en el barrio que lleva el nombre el merendero.  Diferentes lugares que día a día sostienen un plato de comida para miles de niños y niñas que no pueden almorzar, merendar o cenar en sus hogares.

Foto: Julieta Brancatto

«Es muy difícil la realidad del barrio. Lamentablemente se suman cada vez más personas, las necesidad son muy grandes. Hay falta de trabajo y no se puede llevar el sustento a las casas. Por eso hace un año y medio que empezamos con el merendero» explicó Amelia, una de las responsables de «La Casita del Ameghino».

El merendero abre las puertas la cantidad de veces que la leche y comida lo permita.  Con donaciones de vecinos, de organizaciones sociales, y del rebusque de las mujeres que se ponen al hombro el merendero, buscan llenarle la panza a cerca de 40 niños y niñas. «Abrimos 3 veces por semana, pero a veces no conseguimos leche y tenemos que reducir los días. Dependo de eso. A veces hacemos ollas populares para que la gente se lleve su vianda» agregó Amelia.

Otro de los puntos en donde se realizó una merienda fue en «El Rinconcito» del Padre Varela que recibe a más de 100 pibes y pibas todas las semanas. Allí Graciela Cordero para la olla todos los días y contiene a los y las chicas del barrio abriendo la puerta de su casa.

El ingenio es el principal recurso con el que se cuenta en los merenderos. Desde rifas, reciclaje de botellas hasta ferias de ropa son el sustento extra para comprar leche, galletitas, mermelada, garrafa o la leña para el fuego con el que calientan el mate cocido cuando el gas envasado se acaba.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí