La Subdirección de Políticas de Género presentó las proyecciones de trabajo para este año, sin embargo la concreción no pinta probable de realizar ya que el presupuesto 2019 plantea recortes. Además, el dinero que debería ser girado mensualmente desde el Fondo de Seguridad Ciudadana aún no aparece.

“Como municipio no estamos ajenos a esta problemática (de la violencia de género) y contamos con femicidios, intentos de femicidios cotidiano, ha habido un aumento trascendente de las denuncias y una complejización de las situaciones abordadas que hoy en día plantean nuevos desafíos a todas las instituciones que abordan la temática y demandan más recursos, más profesionales, más capacitación, más estructura y un fuerte compromiso en su abordaje”. Las palabras de la subdirectora de Género fueron expuestas delante del propio intendente durante el último 8 de marzo y la película parece volver a repetirse.

Sin ser la misma situación pero con similitudes, los recursos y fondos para las políticas de género siempre deben esperar un poco más en la gestión Cambiemos. Los avances logrados meses atrás mejoraron la tendencia en la Subdirección de Políticas de Género y hasta -en algunos momentos- el área imagina un desarrollo más prometedor que en años anteriores. Esto se debe a que se sumaron recursos humanos (histórica deuda del área), con una psicóloga, una abogada y dos trabajadoras sociales. Además se tiene en cuenta la inyección de un mínimo de $1.500.000 anuales provenientes del Fondo de Seguridad Ciudadana (FSC) que significó un alivio pero… siempre parece haber un pero: el dinero aún no es liberado y esto trae complicaciones graves.

Es que, bajo estos nuevos montos, desde la Subdirección de Políticas de Género se presentaron diversos proyectos de trabajo que serían financiados con el nombrado 5% del FSC, entre ellos un dispositivo grupal para mujeres víctimas de violencia,  insumos para la Subdirección y el dispositivo Nuevas Masculinidades (NuMa); y para acciones de promoción. Y aunque la ordenanza que destina esos fondos al área encabezada por De Belaieff determina que deben ser liberados tras la aprobación de la misma; la Subdirección de Políticas de Género de Luján aún no vio ni un peso, por lo que una vez más, todo sigue igual respecto a las políticas públicas de género en la comuna. Palabras sí, hechos no, parece el slogan municipal.

Foto: Ladran Sancho

En ese sentido, las organizaciones feministas han insistido hasta el hartazgo que la clave para el abordaje de la problemática de la violencia de género es una partida presupuestaria acorde a la demanda, mientras que -por ejemplo- el Gobierno Nacional destina sólo $11,36 por cada mujer, para prevenir y erradicar la violencia machista.

Y, en paralelo, la agenda continúa siendo impulsada. Este lunes 25 a las 12:30hs la Comisión Feminista contra los acosos de la Línea 501 convocó a un pañuelazo frente a la Municipalidad para exigir la implementación del programa de capacitación para conductores del transporte público, así como conocer de qué manera se va a utilizar la partida presupuestaria del 5% del Fondo de Seguridad Ciudadana, que fue destinada al área de géneros de la Municipalidad. “Un gobierno que no previene es un gobierno que acosa. Luciani es responsable”, indicaron.

Es en este camino que la funcionaria a cargo de la Subdirección de Políticas de Género se comprometió públicamente durante el acto protocolar del #8M “al desafío de redoblar los esfuerzos en el área de género para cumplir los nuevos servicios que nos permite el mayor financiamiento obtenido, pero en el marco de un trabajo articulado con las organizaciones territoriales, en pos del compromiso real con los derechos de las mujeres de nuestra ciudad”.

Sin embargo las arcas municipales, una vez más, parecen no acompañar las proyecciones de De Belaieff ya que por ejemplo, para este año el presupuesto para el Programa de Asistencia y Protección a la Mujer tiene un recorte de un 2,80% aproximadamente. El compromiso sin recurso no termina por ser lo necesario para las diversas problemáticas que todas y todos dicen ver, sufrir y querer erradicar.

Con el año electoral sintiéndose cada vez más, muchos acuerdos comienzan a cerrarse. Es tarea del gobierno, en todos sus estamentos, definir qué lugar le dará al movimiento feminista que en su proceso de instalar demandas y reclamos logró fortalecer el pedido político que apunta a los recursos.

Por ahora la gestión de Luciani no parece interesada en destinar dinero a las problemáticas que son expuestas, por ejemplo, en las calles lujanenses con marchas e intervenciones, pero también en los ámbitos institucionales como el Concejo Deliberante. Por ahora, y una vez más, en Luján el feminismo avanza y el presupuesto retrocede. Con tanta vuelta podríamos directamente preguntarnos, ¿qué onda con la guita, macho? 

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