El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), organismo que reúne a los rectores y rectoras de las universidades públicas argentinas, expresó su «profunda preocupación» por el debilitamiento de organismos estratégicos del sistema científico y tecnológico nacional y advirtió que las medidas adoptadas por el Gobierno nacional ponen en riesgo la soberanía científica, tecnológica y productiva del país.
A través de un comunicado difundido el miércoles 6 de julio, el Comité Ejecutivo del CIN cuestionó la situación que atraviesan la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), instituciones que, junto con las universidades nacionales —entre ellas la Universidad Nacional de Luján (UNLu)— integran el sistema público de producción de conocimiento, investigación, innovación y formación de recursos humanos.
Desde el organismo señalaron que el debilitamiento de estas instituciones compromete capacidades construidas durante décadas de inversión pública, afecta el desarrollo científico y tecnológico y limita las posibilidades de avanzar hacia un modelo de crecimiento basado en la innovación y el conocimiento.
En el caso de la CNEA, el CIN remarcó que se trata de una institución estratégica para el desarrollo nuclear argentino y advirtió que el desfinanciamiento y la paralización de proyectos como la Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM) y el reactor multipropósito RA-10 ponen en riesgo desarrollos tecnológicos considerados de valor estratégico para el país. También recordó que las universidades mantienen una relación histórica con el organismo a través de proyectos de investigación, infraestructura compartida y la formación de estudiantes y profesionales.
Respecto del CONICET, el comunicado alertó sobre la incertidumbre que enfrentan cientos de becarios doctorales y posdoctorales, además de las restricciones para el ingreso a la Carrera del Investigador Científico. Según el CIN, esta situación afecta tanto las trayectorias individuales como el funcionamiento de grupos de investigación e institutos de doble dependencia con las universidades nacionales.
El documento también manifestó preocupación por la situación del INTI, al considerar que su debilitamiento perjudica la innovación, la certificación de calidad y la transferencia tecnológica hacia el sector productivo, especialmente las pequeñas y medianas empresas. En tanto, sobre el INTA, sostuvo que la reducción de capacidades compromete la investigación agropecuaria, la extensión rural, la seguridad alimentaria y el desarrollo de tecnologías para las economías regionales.
Para el CIN, el conjunto integrado por la CNEA, el CONICET, el INTI, el INTA y las universidades públicas constituye uno de los principales activos estratégicos del país y resulta indispensable para fortalecer la autonomía nacional, el desarrollo productivo y la capacidad del Estado para afrontar desafíos sanitarios, ambientales, energéticos y tecnológicos.
En ese marco, el organismo instó al Poder Ejecutivo Nacional a garantizar el funcionamiento y fortalecimiento de estas instituciones, suspender las medidas que impliquen la pérdida de capacidades científicas y profesionales, asegurar el financiamiento de proyectos estratégicos y preservar los recursos humanos altamente calificados.
Finalmente, el Consejo Interuniversitario Nacional sostuvo que las universidades públicas no pueden permanecer indiferentes frente al debilitamiento del sistema científico argentino y afirmó que defender organismos como la CNEA, el CONICET, el INTI y el INTA implica defender un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la innovación y la producción, del que forma parte la UNLu a través de sus actividades de investigación, formación y vinculación con el territorio.






