El ministro de Seguridad bonaerense y próximo candidato a diputado nacional entregó ocho patrulleros para Luján pero, detrás del rati show, Cristian Ritondo mostró duranbarbismo y alineación: insistió con la fórmula 2015, jugó al fantasma de Venezuela y criticó “los atajos”. Luciani, sin sucesor en escena, recibió las llaves de las chatas.

Del veloz y escondido paso por Luján de hace algunas semanas en el Polideportivo, al police stand a los pies de la Basílica. Cristian Ritondo llegó a la ciudad para entregar y lucir ocho patrulleros que serán los primeros pasos de una campaña que Cambiemos inicia con uno de los temas que surgen a cada paso en las encuestas telefónicas o timbreos presenciales: la inseguridad. Allí detrás viene la lucha contra el narcotráfico, presentaciones por las obras públicas y la insistencia en la transparencia como relato versus a la corrupción, en lo que serán los cuatro ejes electorales de cara a octubre.

Para Cambiemos -vaya novedad- la lucha es discursiva, la batalla es cultural. Por lo que, a los ejes concretos de campaña, se le suma la planificación de los mensajes puntuales y palabras justas que sirvan para crear y mantener el relato político del gobierno. Ritondo, ya como parte de la mesa que define y marca los lineamientos electorales, ajustó su duranbarbismo en sangre y lo que leerá a continuación son escenas de consultoría explícita.

En una conferencia que duró 9 minutos y con preguntas políticas que se llevaron menos de la mitad de ese tiempo, el ministro usó el manual: sacó a relucir «Venezuela», repasó la herencia y encaró a la crítica de los «falsos atajos» como escudos de quien aparece en modo pieza de negociación y acuerdo para salvar las disputas de María Eugenia y Mauricio en el reparto del poder político. En esa clave bancó a Macri como figura a revalidar su cargo nacional y a Vidal como la candidata a gobernadora. ¿Será?

-Usted ahora suena como candidato a diputado nacional y en esa mirada nacional, los número de Cambiemos no son los mejores para las elecciones…

-No tengo la fe ni la esperanza, tengo la idea de que hicimos lo que había que hacer, que se trabajó como que había que trabajar, que muchas veces los atajos y la forma de evitar problemas… que sabemos que hay gente que no llega a fin de mes, que no la está pasando bien pero también es consecuencia de cuando en Argentina se tomaban medidas que nos llevaban a Venezuela porque las mismas que se tomaban en Venezuela y acá, asiladas del mundo, sin tener mercado que se abra… porque quizá nos olvidamos porque no se llegó a ese punto pero había cosas que no se podían hacer, había hospitales sin insumos porque eran importados, empresas paradas porque no conseguían repuestos, importábamos la electricidad, nos quedábamos sin luz. Entonces me parece que acomodar los factores es duro, no hay manera de hacer atajos y evitar de hacer lo que hay que hacer. Para una Argentina en serio hay que trabajar y muchas veces no se ven las primeras lozas pero estamos construyendo una Argentina para el futuro.

Seguridad, uno de los ejes de la campaña Cambiemos. Ritondo y Luciani, en off. Foto: Victoria Nordestahl.

-¿Usted cree que estamos mejor que en 2015, como dijo el presidente?

-Absolutamente estamos mejor que en 2015. En todos los sentidos, principalmente en lo institucional, la libertad que tiene los argentinos, el respeto por la democracia, por los medios de comunicación y en sentarnos en una misma mesa. Nosotros no teníamos muchos intendentes en 2015 pero era muy difícil que uno que no sea de nuestro mismo color partidario, como en el caso de Vicente López, tuviera en un reparto de obras o seguridad, lo mismo que el resto y nosotros lo sufrimos siendo gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy hay una argentina distinta con diálogo distinto y había que hacer lo que se está haciendo.

-¿Si le hago elegir entre «Macri y Vidal» como formula en Nación y Provincia o «todo es posible en política», qué elije de las dos? 

-Son cosas distintas, somos parte de un mismo equipo. Desde el año 2002 construimos un equipo con Mauricio Macri a la cabeza, María Eugenia, Horacio, Diego Santilli, yo, Marcos Peña, Gabriela Michetti, Federico Pinedo y hoy hace 17 años que trabajamos juntos…

-¿Entonces el candidato a presidente puede ser cualquiera?

-No, el candidato a presidente es Mauricio Macri. María Eugenia Vidal es nuestra candidata a gobernadora y nuestro Jefe de Gobierno va a ser Horacio Rodriguez Larreta y seguramente Diego Santilli lo acompañará en la fórmula.

El intendente recibió las llaves de los ocho patrulleros que dotarán las fuerzas locales. Foto: Victoria Nodenstahl.

Minutos antes, Ritondo había avisado inicialmente que no estaba «pensando en la campaña porque tenemos un gran desafío de mostrar que estamos en el camino correcto, pero la verdad disfruto en el trabajo que me he comprometido en el Provincia de Buenos Aires siendo ministro de Seguridad con lo desgaste y cansador que es. Ahora pienso como ministro y quiero seguir haciendo el trabajo». La aclaración fue tan temprana como de verdades a medias.

A su lado, Luciani siguió la charla sin demasiada luz. El intendente recibió las llaves de los ocho patrulleros mientras las fieles concejalas -presentes en este y en varios actos- se formaron al unísono para aplaudir, tal fue el caso de Marcela Manno, Alejandra Rosso y Susana Busso que se quedaron hasta el final y apartadas de otra dupla de concejales. Los ediles del equipo de Vidal, Nicolás Quarenta y Díaz Alfieri, se mostraron con García Quiroga el responsable de PAMI Luján en una mañana donde nadie terminaba de encontrar su lugar.

Con el radicalismo en La Plata por las gestiones del bendito-maldito Código de Ordenamiento Urbano, con el sector Quarenta en modo león herbívoro y con el intendente sin traje de candidato, el acto no terminó de dar señales locales contundentes. Mientras y según Ritondo, entonces la cosa está cocinada: Macri a la presidencia, Vidal a la gobernación. ¿Y Luján? Nadie se anima a apostarlo.

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