Miles de mujeres ocupan las calles que rodean el Congreso, entre ellas las compañeras de la Asamblea Feminista de Luján. Las vecinas son parte de la vigila que pasará parte de la noche en las puertas del recinto a la espera del resultado de la votación. Para las calles ya es ley, para el Senado ya lo será.

“Seamos dos millones” para ganar la votación en las calles fue el pedido de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y la marea verde respondió al pie de la letra. Adentro, en el Congreso, los senadores se encaminan al rechazo del proyecto de legalización del aborto. Incluso, en las últimas horas la intención de buscar una salida a través de otros dos proyectos que plantean la despenalización también quedó trunca.

Pero antes hubo aguante, como todavía lo hay. Desde muy temprano cientas de miles de mujeres siguen atentamente la votación en el Senado. Los cánticos, el baile, los abrazos colectivos y el mate sirven para combatir el frío que se acrecienta a cada hora. Ni eso ni la constante lluvia que moja los cuerpos frenan un movimiento humano que llegó al congreso y se va a ir cuando el proyecto de la campaña sea ley.

La asamblea feminista de Luján, presente en el congreso. La votación se prevé para la medianoche. Foto: Victoria Nordenstahl.

“Independientemente de lo que pase con la votación, con lo qué pasó el 14 con la media sanción y con lo de hoy, vemos que no hay vuelta atrás. Tarde o temprano va a ser ley. Esto es algo que no se puede parar”, coinciden las mujeres de la Asamblea mientras en pequeños grupos conversan sobre las sensaciones de la jornada: “Estamos haciendo historia”, dicen asintiendo la cabeza.

El escenario cambió desde aquel 14 de junio donde todas gritaron aunadas para festejar la media sanción. Dentro del recinto la situación es más difícil por eso afuera son muchas más, el doble o triple, dos millones.

Del otro lado de la valla que divide la plaza del congreso la situación también cambió. Los antiderechos se organizaron, y ya no son unos pocos, sino varios miles aunque el verde gana nuevamente por goleada. El síntoma es claro: la sociedad está exponiendo la necesidad de un cambio. Tan irónico como real. Y así, el derecho al aborto se gana en la calle; de esta manera lo entienden todas, desde las militantes de siempre y las nuevas. Hoy, mañana o en el mañana, no será posible dar por ganadora a la clandestinidad ante los derechos de las mujeres.

Llegaron en el trenazo y se distribuyeron en las diversas carpas. para soportar la lluvia y el frío. Foto: Victoria Nordesntahl

En la carpa de la Defensoría de Género, donde está la mayoría de las mujeres de la Asamblea Feminista de Luján, las trabajadoras despedidas de Nevares se sumaron a la vigilia. Micrófono en mano y más empoderadas que nunca resaltaron la importancia del movimiento de mujeres como motor de lucha y cabeza de la denuncia contra el jefe de planta acosador Oscar Zuccarino.

“Queremos agradecerle a las chicas que nos hicieron sacar el miedo, porque nos abrieron el espacio para conocernos y porque hay todavía muchas trabajadoras que aún no conocen ni entienden la lucha nuestra, de las mujeres, y gracias a este movimiento lo están haciendo”.

La noche sigue, pero pinta más corta. Ese movimiento es el que está afuera, bailando y cantando bajo la lluvia, gritando cada vez más fuerte. Festejando cada argumento a favor del aborto legal. Seguro y gratuito. Ese movimiento es el que esta noche volverá a escribir jornadas de feminismo de alto vuelo.

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