Foto: Victoria Nordenstahl

El viernes la misteriosa Cooperativa que construye las viviendas para relocalizar a familias inundadas despidió sin causa a varios obreros. Plata en mano le pagaron la semana y a otra cosa, en el municipio reina el silencio.

Los vaivenes de la obra para relocalizar a 202 familias inundadas en el barrio Santa Marta son interminables. Desde comienzos de 2016 a esta parte las promesas se renovaron decenas de veces. con nuevos convenios, plazos prolongados, fondos que no llegan, etc.

Ahora, la novela de los inundados suma un nuevo capítulo. De la Cooperativa Santa Marta creada la construcción de ésta obra se sabe poco por parte de sus responsables y de quienes deben llevar el control en la adjudicación, es decir la gestión municipal. Sin embargo, con el despido de varios obreros el viernes se destapó una olla de irregularidades que permite conocer algunos detalles.

“Nos llamaron, nos pagaron la semana y nos dijeron que terminábamos ahí” contó uno de los albañiles de la obra que avanza muy lentamente en la etapa III tras haber concluido la relocalización de 60 familias desde su inicio. Son cerca de 20 trabajadores los que actualmente desarrollaban la obra, pero apenas quedaron unos pocos para continuar la tarea este lunes.

“Se empezaron a atrasar con los pagos, cada quince días, después nos debían parte del cobro y ahora salieron con esto” resumió un laburante. La situación de los obreros es dispar, hay quienes cobraron, quienes recibieron una parte y otros que reclaman la totalidad de la semana adeudada. Este fin de semana varios empezaron a reunirse para buscar una salida y allí detallaron parte del momento que atraviezan y tiene a una extraña cooperativa como responsable.

Sin seguro, ni papeles que certifiquen la asociación de los trabajadores a la marca, sin ropa de trabajo entre otros aspectos que grafican el asunto, los laburantes fueron contratados en algunos casos desde 2017 y en otros casos hace once meses. Los ayudantes o peones recibieron 500 pesos y los oficiales no más de 800 por semana. Según expresaron la única relación que tienen que sus empleadores es la instancia de cobro a fin de semana, sin cuentas bancarias y dinero en mano, cuando no se atrasaban los pagos.

En la Comisión de Control y Seguimiento del proceso de relocalizaciones fueron recibidas por vecinas y referentes del espacio. Allí consensuaron avanzar con pedidos de respuestas al municipio para que garantice la continuidad de su fuente de trabajo pero hasta el momento los funcionarios mantienen sus teléfonos apagados.

La obra para relocalizar 202 familias inundadas en el barrio Santa Marta suma un nuevo traspié. Se hace incierto el ritmo de obra con pocos trabajadores en el lugar cuando restan 82 viviendas por construir y más complejo el escenario para los laburantes despedidos. Varios de ellos ya salieron a buscar changas para bancar la olla del día y apuestan a unificar intereses con inundados que esperan la ansiada relocalización. Ahora, corrigen la mira y enfocan a la gestión municipal para que de respuestas.

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