Foto: Inti Castellanos para Ladran Sancho

La pedagoga argentina dio una charla en el Instituto Superior de Formación Docente N°141 en donde abordó varios temas. En una hora, Puiggrós comparó los dos proyectos educativos en pugna en la Argentina: educación como derecho versus mercado de la educación.

El salón de actos de la Escuela Normal, pese a su gran dimensión, quedó chico para recibir a la pedagoga más reconocida de la academia argentina. Sus pergaminos la respaldan: licenciada en Ciencias de la Educación de la Universidad de Buenos Aires, máster en Ciencias en la especialidad de educación, del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados (CINVESTAV) de México y doctora en Pedagogía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Como escritora posee 20 libros de su propia autoría y 40 en colaboración.

Pero el perfil no es solo académico. Puiggrós también tiene títulos en otras categorías para relucir. Diputada Nacional en dos oportunidades (1997-2001 y 2007-2015), Convencional Constituyente en 1994, fue directora general de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires durante el periodo 2005-2007 e impulsora de la Ley de Educación Provincial N° 13.688/07 y promovió la sanción de la Ley N° 13.552/06, de paritarias docentes y la creación de la primera Universidad Pedagógica del país (Ley 13.511/06).

Como defensora a ultranza de la educación pública de calidad y gratuita también diseñó un proyecto de modificación de la ley de Educación Superior, para garantizar la gratuidad en la educación universitaria y prohibir su arancelamiento, estableciendo la responsabilidad «indelegable y principal» del Estado para con las universidades públicas.

Sarmiento y su contradicción con la cultura popular

La pedagoga comenzó su charla preguntándose si la Escuela Normal de Luján había sido declarada monumento nacional por ser una escuela centenaria. En esa pregunta recordó una anécdota de un instituto educativo centenario, en donde funciono el primer jardín de infantes de la Argentina, que quería ser transformado en un shopping por un gobierno provincial durante su mandato como Diputada Nacional.

¿Qué pensaron los que construyeron está escuela? ¿Qué pensaron aquellos que usaron dos manzanas para hacer una escuela pública? ¿En qué país pensaban? se preguntó como disparador Puiggrós. La pedagoga asoció la idea de progreso a la idea de unirse entre los ciudadanos. «Había asociaciones mutuales, los primeros sindicatos, había una idea de bien común. Había una idea de unirse para crear una nación, la soberanía nacional, la idea de patria» agregó.

La referenta de la educación explicó que había una idea fuerte de país compartida tanto por criollos, inmigrantes, y los dueños de los grandes dueños de campos. Una idea compartida entre toda la población. «Esa idea era compartida en el marco de la sociedad y de las escuelas conductistas. En el momento de fundación del sistema escolar formal argentino, de organización de ese sistema, había esa idea de es necesario extender esa educación, la instrucción decían en ese momento».

Adriana Puiggrós durante la charla sobre «Educación, Formación Docente y complejidades en el escenario actual» Foto: Inti Castellanos para Ladran Sancho

Ese sistema escolar formal que estaba en ebullición tuvo una contradicción clave. «En las ideas de Sarmiento, de Alberdi, había algo de educación común, gratuita y obligatoria. Era de educación primaria, la educación secundaria no estaba consolidada. Pero Sarmiento tenia un problema que se repite hasta el día de hoy entre muchos dirigentes políticos. Él despreciaba absolutamente la capacidad de estudio, de educación de los sectores populares. Decía pobre México, pobre Bolivia que no terminaron con su población indígena» repasó Puiggrós.

La escritora argumentó que en el Facundo, Sarmiento, a pesar de tener una concepción de que la población más plebeya no iba a poder aprender, esa población se merecía tener derecho a la educación común. Una suerte de instrucción básica para toda la población del territorio argentino. Una educación universal para todos los habitantes.

«Al leer a Sarmiento siempre pienso que tuvo un problema que no pudo resolver nunca. Esto fue lo que lo ponía en guerra consigo mismo. Esa contradicción fue la idea de educación común y la cultura popular. Nunca pudo resolver esos dos momentos. No pudo resignarse y convencerse de la capacidad de estudio de aprendizaje y los saberes que ya tenían los sujetos populares» concluyó en la primera parte de su charla Puiggrós.

130 años, dos modelos de educación, dos perspectivas de mundo

Rápidamente, la doctora hizo un salto de 130 años para comparar la idea fuerza con la que nació el modelo educativo argentino para llegar a la actualidad mundial en materia de educación. «Estamos en una época, en donde la corriente prioritaria en el mundo, no solo en Argentina, sino en occidente, es la llamada desescolarización y la idea de que la escuela no sirve más» enunció.

La idea de la desescolarización viene con el reemplazo de docentes por computadoras o por un paquete de contenidos que son vendidos por las grandes editoriales que cada vez se concentran en menos manos. «Hay una concentración en el mundo en la producción editorial muy importante. Serán 5 o 6, una de ellas es Pearson PLC, que sustituye la baja de las ventas de los libros con paquetes de contenidos y pruebas de evaluación» resaltó Puiggrós.

Durante su charla la Licenciada en Ciencias de la Educación visibilizó el avance de la mercantilización de la educación y de un nuevo modelo que se quiere imponer. «La educación ocupa el quinto rubro de todo tipo de comercio en el mundo. Ese dato es de hace tres año. Y dentro de la educación lo que más se vende son las evaluaciones. Las pruebas PISA, que se certifican cada dos años. Esas evaluaciones son producciones por la editorial Pearson» detalló.

Puiggrós profundizó ese avance de la mercantilización a nivel mundial y señaló que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), que la llaman la organización de los países ricos, hace 20 años que estableció en la lista de los bienes comerciables la educación. Dejando de lado el concepto de educación universal como un derecho humano y social. Desde el 2016, Argentina quiere entrar como miembro pleno a esa organización de las Naciones Unidas.

Salón de actos lleno de futuros docentes escuchando a una referenta de la educación pública. Foto: Inti Castellanos para Ladran Sancho

«La condición básica para ser parte de esa organización es que los países liberen el mercado de la educación. Retirar al Estado y las leyes que impiden la libre compra y venta de la educación dentro del país e internacionalmente» especificó.

Remarcando los dos modelos en pugna por la hegemonía del sistema educativo, Puiggrós sostuvo «educación pública, común, gratuita y educación obligatoria son lo contrario al mercado de la educación. Si la educación se compra y se vende, van a primar las leyes del mercado. Y no las que corresponden a la trasmisión de la cultura de un país soberano. Con las leyes del mercado se pierde soberanía».

Otra de las tendencias que opera en el mundo es a romper el sistema educativo de a partes. «Quieren que el sistema educativo deje de ser una organización, que los docentes dejen de estar organizados y sean monotributistas. Contratan a docentes por fuera de todo convenio colectivo de trabajo» concluyó ante un auditorio repleto de estudiantes y trabajadores y trabajadoras de la educación que tendrán material de reflexión para los tiempos que vienen.

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