Foto: Victoria Nordenstahl

El escritor Marco Teruggi pasó por Luján y dejó claves para reflexionar en torno a los procesos políticos y sociales a nivel territorial y «desde abajo». La presentación de su libro “Mañana será historia – diario urgente de Venezuela” fue el disparador en su charla en el Centro Cultural Artigas.

Hace unos días Teruggi dejó Caracas para darse una gira por su patria y presentar su último libro: “Mañana será historia – Diario urgente de Venezuela”. Convocado por Patria Grande y el Centro Cultural Artigas sumó a su recorrido por Argentina el destino lujanense.

Lo hace con el aguante de la Editorial Sudestada -que publicó su libro-, el de familiares, amigos y apoyado en una comunidad de lectores que se extiende más allá de lo que puede conocer. Asimismo la sostenibilidad de sus viajes y sus charlas son a través de donaciones vía crowdfunding, el método de financiación colectiva.

Tiene 34 años, nació en Paris y en 2003 se radicó en La Plata donde vive su familia. Es sobrino de Diana Teruggi (nuera de Chicha Mariani), militó en organizaciones de derechos humanos y el Frente Popular Dario Santillan, estudió sociología y en enero de 2013, dos meses antes de la muerte de Chávez partió a Venezuela donde reside actualmente.

Su libro es una bitácora de viaje que compila momentos intensos del país más difamado del mundo en los últimos años por la prensa hegemónica y los desafíos de los de abajo en consolidar las raíces del proceso bolivariano. “Es un intento de atrapar una realidad extraordinaria que muchas veces se nos escapa. La pregunta es ¿Cómo se cuenta una revolución?.” introduce el autor.

La presentación se realizó durante el domingo, en un marco ideal para la reflexión. Teruggi habló largo y tendido sin perder dinamismo de las experiencias cotidianas y los debates profundos de la Venezuela de Chávez. No esquivó tensiones, contradicciones y su posición en ese escenario, con los pies en el barro y la mirada puesta en los procesos de hombres y mujeres en cada comuna.

Foto: Victoria Nordenstahl

Fragmentos de una charla con acento en la participación ciudadana

«La apuesta fue crear un sujeto que construyera sus propios ‘beneficios’, por decirlo de alguna manera, que no esperara que cayera de arriba. Hubo un llamado permanente por parte de Chávez para que la gente se organizará y no solo para lo más reivindicativo e indispensable como fueron los títulos de vivienda, que te llegue el agua, acceder a la salud y la educación sino también para ser gobierno y esa vaina sí que fue disruptiva», explicó Teruggi.

En otro de los pasajes del militante y escritor señaló que «hay un hilo que une todo y es el proceso de participación y organización de la gente. Cuando eso fue madurando se empezaron a tirar líneas para ir más para adelante. Ésto no solo va para los barrios, para resolver lo que le pasa a tu familia o en tu zona y para cosas concretas. Sino para transformar el proceso político desde lo más abajo posible y eso se hizo con democracia participativa que se traduce en formas concretas como las comunas»

Participación y proyecto colectivo fueron ejes resaltados: «La gente fue parte de la construcción del centro de salud del barrio, de las viviendas, etc. El chavismo fue un proceso colectivo en donde la gente fue protagonista. ‘La revolución soy yo, soy vos, somos los que estamos acá porque estuvimos buscando las respuestas propias para nuestros problemas’ y Chávez era quien ordenaba ese proceso proponiendo que la gente armara mesas o comisiones para resolver problemas concretos», relató.

La comuna es la experiencia que sintetiza todo ese proceso. Es la forma de gobernar un territorio con base en los consejos comunales con comités de todo: igualdad de la mujer, salud, juventud, deporte, hasta de la milicia bolivariana. Es una estructura de gobierno local que le da a la gente la posibilidad de aprender a autogobernarse. Ésas son las comunas de Chávez y configuran la transformación de raíz.

Finalmente citó algunas líneas programadas por Chávez: «Él decía que para solucionar el problema de la pobreza había que darle poder a la gente que no es lo mismo que darle ‘beneficios’, no es lo mismo que pensar en la gente como objetos que reciben cosas. Esto pone el proceso político en otro lugar totalmente distinto a lo que conocimos. El saldo final es distinto al de otros procesos porque la gente fue parte del gobierno, en Brasil una encuesta muestra que la gente piensa que está mejor después de Lula y Dilma gracias a Dios por ejemplo. La diferencia es que el proceso de Venezuela no se deja medir solo en el consumo».

Foto: Victoria Nordenstahl

Marco Teruggi seguirá con presentaciones por Buenos Aires y Chile algunas semanas más antes de volver a Caracas. Participará del Primer Foro de Pensamiento Crítico que organiza CLACSO compartiendo mesa con Maristella Svampa entre otros intelectuales y de otras actividades convocado por organizaciones y editoriales.

Las experiencias de su vida en Venezuela en un contexto que define como «estamos viendo como se mantiene el barco a flote» es intensa y deja a cada párrafo pistas y claves para volcar a otras geografías. Para quienes quieran recuperar el encuentro con el otro en un horizonte político de integración hay insumos para el pensamiento, la creatividad y la militancia que quedan registrados en su libro: «Mañana será historia. Diario urgente de Venezuela».

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