Foto: Julieta Brancatto

Afiliados de la obra social de la UNLu debían votar la reforma del estatuto que permite abrir la obra social al mercado de la salud. Con un cambio de lugar a último momento, la gestión y ATUNLu no lograron alcanzar el quórum necesario por la no acreditación de docentes que rechazan la reforma

Este miércoles hubo una nueva asamblea que definía el futuro de la obra social de la Universidad Nacional de Luján y resultó una victoria transitoria para docentes que rechazan la privatización. La decisión que tenían que votar los afiliados era la reforma del estatuto para que la obra social se escinde de la Universidad y se abra al mercado de la salud o no modificarlo y mantener el sistema solidario actual.

Sin embargo, el quórum de 206 afiliados no logró ser conseguido por la gestión académica y ATUNLu quienes lograron meter más de 180 afiliados pero no tuvieron la contraparte docente que a penas llegó a los 53, lejos de las 103 acreditaciones necesarias.

La asamblea estaba convocada a las 12.30, pero la resolución se fue dilatando con un marco dividió en bandos. Desde adentro del gimnasio de la UNLu estaba el gobierno universitario junto con trabajadores no docentes y pocos docentes que debían dar el quórum por compromisos. De afuera, docentes y afiliados de ADUNLu esperaban la hora para que caiga la asamblea extraordinaria por falta de asistencia.

«Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero» fue el conteo final de ADUNLu y por el micrófono se escucha el anunció oficial de suspensión de la asamblea. Afuera, los festejos. «Dasmi es de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode» festejaban los docentes.

Las posiciones estuvieron claras. La gestión y ATUNLu defienden la apertura de la obra social al mercado de la salud, elaborando un plan estratégico que tenga por objeto la sustentabilidad de la obra social al captar afiliados de otras obras sociales. Cuál prepaga.

Por su parte, los docentes representados en ADUNLu sostienen la posición de mantener el actual sistema solidario de obras sociales. Y señalaron que no hay resolución de la Superintendencia de Salud que autorice a recibir afiliados para la DASMI que no sean los trabajadores de la UNLu. Lo que al aprobar la reforma del estatuto, se permitiría que los trabajadores de la UNLu pueden dejar de aportar como afiliados a la DASMI pero no se puede recibir nuevos aportantes.

Finalizada la jornada, desde ATUNLu siguieron charlando con sus afiliados para profundizar sobre los beneficios de abrir la obra social al mercado de la salud. Mientras que Federico Vitta, secretario general de ADUNLu, comentaba a este medio: «Nosotros entendemos que una reforma del estatuto es muy importante para el tratamiento. Pero el punto de discrepancia con esta reforma es que la asamblea no fue convocada para la aprobación de una reforma, sino para la consideración de una propuesta de estatuto. Nosotros pedimos que se convoque bien y que el afiliado sepa».

Dentro del gimnasio, la gestión y ATUNLu contando acreditaciones para llegar al quórum. Foto: Julieta Brancatto

Siguiendo las explicaciones «para llegar a una liberalización de la obra social es necesario capitalizar la obra social y sin deuda. Además de no incorporación la libre opción porque desfinanciaríamos la obra social. Nosotros estamos denunciando una deuda actual de la universidad con la obra social de entre 32 y 34 millones de pesos. La universidad se comprometió a devolver esa deuda pero que es fruto de una irregularidad y estamos pidiendo que se aclare porque creemos que es un hecho de corrupción grave».

Caída la convocatoria por falta de quórum en dos oportunidades ahora las autoridades de Dasmi deberán llamar nuevamente a una asamblea extraordinaria bajo la reglamentación que establece el estatuto actual. El final definitivo de la liberalización de Dasmi será para otra asamblea.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre