Foto: Julieta Brancatto

Desde el gremio docente consideran que se está mercantilizando las prestaciones, lo que lleva a un desfinanciamiento de la obra social. Sostienen que el gobierno nacional permitió una mayor liberalización de este «mercado» favoreciendo a la industria farmacológica y a las empresas que lucran con la salud.

Debido al pedido de una afiliada, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Luján aprobó la resolución ad-referéndum 446/18 para que todos los trabajadores puedan mover sus aportes a otra obra social. Desde ADUNLu sostuvieron que con esta resolución «la Universidad se encamina a desprenderse de su histórica obra social y se habilitaría la entrega al mercado de la salud».

Además explicaron que «las políticas económicas del actual gobierno que permitió una mayor liberalización de este «mercado» favoreciendo a la industria farmacológica y a las empresas que lucran con la salud. A la vez que desarrolló un brutal ajuste hacia el conjunto de los trabajadores de la educación con salarios licuados por el feroz proceso inflacionario, dando como consecuencia menores aportes para nuestra obra social».

Al tiempo que sostuvieron que la resolución se enmarca en la Ley de Obras Sociales Universitarias pero que es implementada sin ningún tipo de planificación e intempestivamente. Al tiempo que señalaron que le Consejo Superior suspendió el llamado a elecciones en la DASMI y prolongó el mandato del actual Consejo Directivo hasta el 31 de junio de este año.

Con este medida, desde ADUNLu denunciaron que el Consejo Superior «mantiene la conformación actual del comisión directiva que esta llevando a cabo esta gestión, e impide que los trabajadores de la UNLu en desacuerdo con esta decisión podamos elegir nuestros representantes para que frenen esta desvinculación».

Cuando el año pasado se aprobó la resolución que permite a los afiliados de DASMI mudar sus aportes a otras obras sociales, el Consejo Superior de la universidad, le encomendó al Consejo Directivo de DASMI que elabore un plan estratégico que tenga por objeto la sustentabilidad de la obra social

Sin embargo, desde ADUNLu señalaron que «hasta la fecha no hay resolución de la Superintendencia de Salud que autorice a recibir afiliados  para la DASMI que no sean los trabajadores de la UNLu. En la actualidad los trabajadores de la UNLu pueden dejar de aportar como afiliados a la DASMI pero no se puede recibir nuevos aportantes». Y se preguntaron: ¿Por qué la Universidad habilita que la DASMI pueda perder afiliados sin que todavía se puedan recibir aportes de otros trabajadores? ¿Esto no nos estaría llevando al desfinanciamiento y destrucción de nuestra obra social?

ADUNLu denuncia posibles «alianzas estratégicas para atraer inversiones del grupo empresario que gestiona el CEMIC». Al mismo tiempo que las autoridades de la DASMI  no cumplen con las prácticas médicas que solicitan los equipos interdisciplinarios de dicha institución.

En la próxima asamblea del mes de mayo se pondrá a consideración un nuevo estatuto para DASMI. Desde ADUNLu desarrollaran una campaña de difusión, debate y concientización para la defensa de la obra social y en contra de su privatización.

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