Durante la noche del sábado un episodio de violencia intrafamiliar dejó como saldo una persona muerta. Una joven de 14 años acuchilló a la pareja de su madre durante una discusión que incluyó agresiones, en un intento de defensa.

El hombre quedó tendido varias horas hasta que la policía se acercó al lugar y en el expediente de la causa se corrobora que estuvo alcoholizado.

Familiares del hombre muerto amenazaron a la ex pareja y a la joven desde que se conoció la noticia. La causa la lleva el Juzgado de Garantías del Joven Nº 2 de Mercedes que tomó una medida de protección para la niña y deberá resolver sobre su situación procesal en el marco de la causa caratulada como homicidio con exceso en legítima defensa.

El juez subrogante Dr. Marcelo Giacoia pidió el pase de la causa al juzgado familiar argumentando que la joven es no punible y desde la Fiscalía de la Dra. Laura Richini aún no notificaron si apelarán la medida. El caso no admite comparaciones históricas, juegos de paradojas, ni tinta de redactores policiales para ser contado. Tampoco se deja enmarcar sin despertar polémicas en el aspecto judicial. Los detalles que alimentan la morbosidad alejan la posibilidad de pensar el punto en un contexto claro, innegable: el abandono de la niñez.

Aunque su nombre se mantenga en el anonimato, la joven que protagonizó el homicidio de la pareja de su madre fue conocido por toda la comunidad de Luján y tuvo alcance nacional tras su desaparición en febrero de este año. Buscada durante 15 días fue hallada en buen estado físico en Once y expresó que no quería volver a casa de su padre ni de su madre.

Estuvo algún tiempo en Casa de Abrigo hasta que se fugó junto a otra niña. A los pocos días apareció en Claypole con su compañera y desde entonces vivió con su tía abuela. De aquel febrero cargado de preocupaciones a ésta parte una pila de expedientes hablan de la vida de la niña pero ninguno dio respuestas.

El padre de la menor está denunciado por abuso y un hermano de la joven asegura que la pareja de la madre también estaba denunciado. Las advertencias se acumularon en forma de fojas y explican el camino que recorrió la vida de la niña hasta este fin de semana en el que volvió a las noticias.

“Fallaron todos los resortes del Estado” comentó un trabajador del ámbito de tribunales que entiende en la causa judicial. Refiere a la cantidad de intervenciones desde los dispositivos más precarizados del Estado municipal encargados de la protección y promoción de los derechos de la niña.

La Dirección de Niñez, la Sub Dirección de Género, el Servicio Local de Protección y Promoción, Centros de Atención Primaria de la Salud entre otros sectores han pasado todo el año peleando mayor presupuesto y mejores condiciones de trabajo; y en algunos casos apenas para asegurarse la renovación de un precario contrato. Datos complementarios explican el contexto de las responsabilidad de Estado, la ausencia de políticas públicas y las condiciones de precarización de profesionales en el cuidado de la niñez.

Cuidar la niñez, es cuidar los presupuestos estatales, garantizar condiciones de trabajo mínimas que permitan superar la atención de la urgencia, es debatir las políticas públicas destinadas a la población más desprotegida, convocar a la sociedad civil a la conformación de mesas de articulación, buscar disminuir la desigualdad de género, confeccionar protocolos y concientizar a la población. Cuidar la niñez es responsabilidad de una comunidad cuando «somos más hijos de nuestro tiempo, que de nuestros propios padres».

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