Foto: Victoria Nordenstahl

La trabajadora que fue despedida y discriminada en la Clínica Santa Elena se presentó en el Concejo Deliberante para solicitar la colaboración del cuerpo legislativo para lograr su reincorporación.

A fines de abril, Nadia Reyes fue despedida y discriminada en la Clínica Santa Elena debido a un diagnóstico médico tras sufrir un accidente. La trabajadora le solicitó ayuda al Concejo Deliberante para lograr la reincorporación a su fuente laboral.

En el telegrama de despido el empleador buscó justificar el despido sosteniendo que «determinándose que su incapacidad para desempeñar labores es parcial pero de carácter permanente, usted se verá impedida a reintegrarse definitivamente a cumplir con sus tareas normales y habituales».

Nadia Reyes tomó la palabra en durante la sesión del Concejo Deliberante y señaló: «Me llegó un telegrama de despido en donde se dice que se me despide por la discapacidad que tengo teniendo un certificado médico. En dos meses pensaba reincorporarme a trabajar, y en el telegrama dicen que me despiden por Chiari, que ni siquiera es lo que tengo. Eso fue lo primero que tuve, pero ya no. Me despidieron usando ese diagnóstico y queriendo pagarme la mitad de la indemnización. En el Ministerio de Trabajo no me dieron respuestas, me hicieron hablar con un abogado y no me respondió ni la carta que le mande. El mismo abogado me dijo que estaba todo mal y que no había lugar para despedirme».

La trabajadora prestaba sus servicios en la cocina de la Clínica Santa Elena y exige que la empresa la reasigne en otra labor dentro de la misma clínica. Por su parte, la clínica manifestó en el telegrama «que en virtud de la condición de clínica psiquiátrica no es posible asignarle otras tareas».

Con el despido, la trabajadora se queda sin su obra social con la que atendía su discapacidad. Nadia se atendía en un sanatorio que pertenece a la obra social de sanidad. Sin la misma, debería cambiar todo su plantel médico que la atiende y eso implicaría conseguir un nuevo infectólogo, neurocirujano, neurólogo, un traumatólogo y un médico clínico.

Erica Pereyra le solicitó a Fernando Casset que la situación sea abordada por la Dirección de Género del municipio y la Secretaría de Producción de Luján. Al tiempo que varios concejales de la oposición criticaron al delegado del Ministerio de Trabajo, Hernán Guillen, por falta de gestión en los reiterados casos de despidos en nuestra ciudad y accesibilidad por parte de los ciudadanos lujanenses.

Finalmente se aprobó un proyecto de comunicación para que distintas áreas del municipio se hagan cargo de la situación y un proyecto de resolución dirigida a la delegación del Ministerio de Trabajo. Al tiempo se le encomendó al presidente del Concejo Deliberante, Fernando Casset, que organice una reunión con el delegado del Ministerio de Trabajo, la subdirectora de Género, Celina de Belaieff, el secretario de Producción, Miguel Paulón, y el sindicato de Sanidad.

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