El sector de cerveza artesanal local atraviesa un momento complejo en el marco de la crisis económica actual. La recesión del consumo, el aumento de los costos de producción y el impacto de la devaluación golpean de lleno a los productores, que se ven obligados a reducir volúmenes, repensar sus propuestas y apostar a la creatividad para sostenerse.
“Hay una especie de recesión en el consumo”, explicó Federico Peduran, dueño de Tropel. “Estamos produciendo niveles mucho más bajos que en 2023 y años anteriores”, aseguró, en medio de medidas impulsadas por el gobierno nacional, que impactan de lleno en la industria nacional y le pegan más fuerte a pequeñas y medianas empresas.
La mayoría de los insumos claves del proceso cervecero, como el lúpulo, la malta y la levadura, tienen precios atados al dólar. La devaluación de fines de 2023 provocó un aumento abrupto de los costos, que obligó a ajustar precios. Esa suba se tradujo directamente en una baja del volumen de ventas.
A pesar del panorama adverso, el sector se esfuerza por mantener la actividad a través de nuevas propuestas gastronómicas, estilos de cerveza diferentes, promociones y acuerdos con bancos para ofrecer descuentos. “Tratamos de atraer a la gente a probar cosas distintas todo el tiempo”, contó. También se busca ser creativo con las formas de pago y aprovechar los beneficios que permitan estimular el consumo.

El mercado de la cerveza artesanal, que tuvo su auge hace algunos años, también experimenta un cambio de hábitos en los consumidores. “La gente que probó cerveza artesanal y le gusta, no vuelve a la industrial, pero consume menos seguido”, señaló.
En Luján, varios emprendimientos cerveceros no lograron sostenerse en el tiempo. Algunos productores dejaron la actividad por razones personales o económicas. “Es algo que se ve en todo el país. Da tristeza, pero es parte de la realidad del sector”.
En medio de la incertidumbre, se destacan los vínculos entre productores: consultas técnicas, recomendaciones sobre proveedores, fletes compartidos y una red de ayuda mutua que sigue vigente. A nivel nacional, aún se espera una mayor organización: “Hace falta trabajar más en conjunto. La Cámara Nacional de Cerveceros está intentando afianzarse y empujar leyes que beneficien al sector”.
Frente a todo esto, los consumidores sostienen a los emprendimientos por cercanía y por valorar los productos y las trayectorias. “Siempre tenemos la expectativa de que llegue la primavera, que llegue el calorcito, que la gente empiece a salir más y eso nos ayude a seguir trabajando”, concluye Federico.






