Foto: Ladran Sancho

Así lo afirmó Rebeca Serrano, laburante e hija del dueño de Empretex. La empresa textil trabajaba principalmente para la marca Puma y terminó su producción este lunes. Son 10 familias que se quedan sin su fuente de empleo, y otra textil más que se hunde por las políticas económicas del gobierno nacional.

Empretex es una empresa con una trayectoria de 20 años de producción en nuestra ciudad. Hasta fines de enero eran 10 familias que vivían gracias al salario que la empresa textil pagaba por los servicios prestados. Sin embargo, luego de las tradicionales vacaciones que otorgaba todos los años en enero, la empresa no volvió a producir.

La noticia se conoció esta mañana a través del portal digital El Civismo y el cierre de Empretex se suma a la lista de industrias que cierran y los laburantes pasan a engordar la lista de despedidos del sector que acumula un total de 1.200 despidos en nuestro distrito.

«La situación económica que vive el país me parece desesperante. Este modelo económico nos afectó a nosotros «por triplicado». No apoya la industria nacional porque abren las importaciones. No apoya a las pequeñas y medianas empresas porque con el aumento de los servicios y los impuestos es insostenible el mantenimiento en pie y no contempla a la clase trabajadora, imponen los sueldos por debajo de la inflación, apuntan a la flexibilización laboral» explicó Serrano.

La situación para el sector textil es caótica, las medidas del gobierno nacional que generó el aumento en los costos de producción, la apertura de importaciones y la caída del consumo interno son las causantes del despido, suspensión y cierre de las industrial del sector. «Con el cambio de gobierno la marca internacional que trabajaba con nosotros se volcó a la importación, y de ahí en más todo se vino en picada. Los volúmenes de producción cayeron abruptamente. Todo aumentó» sostuvo Serrano.

La hija del empresario textil indicó que en cuatro meses la lista de proveedor de telas incrementó en un 70 por ciento. «Si cambia el gobierno, el sector se puede llegar a reactivar y podemos volver a producir. Es un sueño que queremos que se haga realidad» agregó.

Rebeca expresó que estas son las consecuencias de un modelo que no incluye a los laburantes y no le interesa la industria nacional. «Yo crecí entre máquinas de coser. Hay empleados que me conocen desde toda la vida. Es terrible que tengamos que cerrar. Es una tristeza muy grande» concluyó.

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