Caras largas, ollas vacías

Evelyn Antunes
Evelyn Antunes
Militante barrial de el MTE, referenta de Vientos de Libertad y vecina del barrio San Fermín

Incertidumbre y proyectos que no nos incluyen son palabras que definen la realidad de hoy, con un gobierno que nos subestima y desconoce. A Milei no solo lo trajo una pandemia catastrófica y hambrienta, lo trajo la falta de ideas políticas, de creatividad; el conformismo y la falta del cuerpo a cuerpo que tiene que tener un gobierno nacional y popular. Lo trajo el silencio del Estado, la comodidad de algunxs y el guiño de otros.

Mientras, en los barrios, como moneda corriente, nos cruzábamos en el comedor, en el basural, en la escuela, en la plaza mirándonos las caras con miradas de esas que entienden… que entienden cómo estamos, que desde el fondo del corazón uno nunca quiere terminar de convencerse de que “esto es lo que nos toca”, pero en fin… nos toca igual muchas veces.

Es el trabajo que hicieron los poderosos mucho tiempo: vendernos que lo poco se tiene que agradecer. Asi no sea justo, asi no sea lo que corresponda. Pero es el ejemplo de muchas veces lo que pasa. Lo cuenta la historia del laburante, de la gente que crece en la precariedad y en las sombras de las hectáreas de algunos pocos.

Muchos terminan comiéndose el cuento que si más te lastimás trabajando, y más le agradecés las migajas al patrón de turno, mejor te va a ir. Cuando la historia dice que los derechos los conquistamos trabajando, peleando y organizándonos por las condiciones para que el trabajo tenga dignidad.

Lo que aporto, es que en esta jugada el viejo cuento de agradecer las migajas vino en formato tiktokero. Un tipo que expuso la gran vida que llevaban algunxs funcionarios, prometiendo borrar de las faz de la tierra a toda la casta política, haciendo números que no se entendían , pero que él supuestamente sí entendía , porque es economista diciendo que dolarizaba de la noche a la mañana. Jugando a su favor con el dolor, la bronca y la impunidad que se sentía, canalizándola en un plan de gobierno donde el ajuste recaía directo en quienes se habían enriquecido usando para su bolsillo la transpiración del lomo del pueblo laburante.

Mi vecina me dijo que no odia a nadie. Que lo votó porque fue esperanzador, convencida porque quiere que sus nietos vivan mejor, que tengan las oportunidades que ella no tuvo. Y que luego les mandó un mensaje pidiendo perdón por su voto, porque ahora estamos peor y no sabe si va a vivir mucho. Me cuenta que ahora tiene que elegir entre comer y la medicación de la diabetes, pero que también Sofi, su nieta, cumple 15 y la angustia que toda la familia esté en esta situación tan crítica.

Por suerte le pude decir que ese es el plan que tienen los de arriba: recopilar culpas, individualizarlas como propias y cargarlas en la espalda. Y ese es uno de los principales desafíos que vamos a tener como sociedad, que es sacarle la culpa a la gente de a pie que lucha tanto por lo que debería ser lo básico de la vida: la tierra, el techo y el trabajo, pero no la culpa de haber votado a un gobierno de ultraderecha sino la culpa con la que se vive cuando no podés, por más que quieras.

No sé qué numeración o prioridad darle porque todo es prioritario, pero la historia no se escribió sola, y una tarea fundamental es crear poder popular y que la política sea un espacio donde entremos todos. Que sea puro pueblo y patria, que resistamos pero combatiendo con la actitud al que esté a lado, que siempre podamos estirar la mano, que confiemos en quienes dejaron la vida para no tener miedo y que la política nos incluya.

Claramente, este gobierno nos va a salir caro. Pero tenemos que prepararnos para ser la historia que no se calló, que la peleó, lo dejó todo y lo consiguió.

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Evelyn Antunes
Evelyn Antunes
Militante barrial de el MTE, referenta de Vientos de Libertad y vecina del barrio San Fermín

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