Foto: Victoria Nordenstahl

Así categorizó el empresario lujanense Marcelo Barbani la medida compensatoria del gobierno nacional que estipula un monto fijo y en cuotas para laburantes. En cambio exigió paritarias libres para reactivar la economía.

Este lunes 12 de noviembre, el gobierno nacional firmó el decreto por el bono para trabajadores privados y fue publicado este martes en el Boletín Oficial. El decreto establece un el monto fijo de cinco mil pesos pero la norma determina la posibilidad de adecuación para empresas en crisis o en “declinación productiva”.

Dicha norma reconoce que las mediciones efectuadas por el INDEC arrojaron un nivel de inflación más alta de la prevista. En los considerandos se argumenta que debido al “impacto socio-económico producido por dicho fenómeno, resulta urgente y necesario adoptar las medidas pertinentes para que, con la celeridad del caso, se mantengan los estándares adquisitivos de las remuneraciones que han sido considerados por las partes colectivas al momento de celebrar los citados acuerdos”.

Con esta situación como marco, el gobierno, la CGT y los sectores productivos acordaron un monto de cinco mil pesos que se pagarán la mitad con los salarios de noviembre, a cobrarse en diciembre, y la otra parte con los de enero del año próximo, a cobrarse en febrero.

Las empresas y sectores que se encuentren en crisis o en declinación productiva podrán adecuar la implementación de lo dispuesto en materia de plazos y montos. Como también podrá ser tomado en cuenta para futuros aumentos según lo que haya definido cada gremio en su negociación paritaria.

Desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa explicaron que  son “los primeros interesados en instrumentar herramientas que fomenten al consumo somos nosotros, pero nuestra postura fue que no todos los sectores pueden afrontar un bono de $ 5.000. Para los pequeños y medianos comercios es inalcanzable”.

Los empresarios lujanenses también se expresaron. “No estamos en acuerdo con el bono. Es querer tapar el sol con la mano. Son dos cuotas de dos mil quinientos pesos que son dos tanques de naftas. Con los trabajadores se habló y vamos a hacer un reajuste por la inflación real” explicó un fabricante PyME de la industria del PVC.

A lo que agregó “la situación es complicada, se frenó mucho desde que el dólar tuvo la escalada. Todos nuestros insumos, a excepción del vidrio, están dolarizados. E incluso el vidrio que es producto nacional subió un 60 por ciento en tres meses. Hace un tiempo pude pasar de dos a cuatro empleados porque fueron aumentando las ventas que me permitió incorporar, ahora no hay previsión de trabajo y uno me queda colgado”.

Marcelo Barbani, productor lujanense e integrante de Empresarios Nacionales sostuvo que “existe una variedad de empresas y sectores y a no todos nos impacta igual. A los que tenemos pocos empleados no es mucha guita. Pero a los que tienen muchos empleados y tienen algunas complicaciones, esto sumado al aguinaldo es una complicación financiera importante”.

Además Barbani profundizó sobre el panorama actual. “Nosotros exigimos la apertura de las paritarias y que sean de forma libre porque es la única forma de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores. Esto es menos que un parche. Darle 5 mil pesos no tiene ninguna lógica económica si no se apunta a la expansión del mercado interno y poner en marcha el aparato productivo que hoy está trabajando por debajo del 50 por ciento”.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre