Trabajadores de la industria cinematográfica nacional rápidamente se organizaron para repudiar la intervención del INCAA por parte del gobierno nacional y denuncian el intento de desfinanciar al sector. El actor Marcos Martines y el Director Nicolas Capelli repasaron los puntos más relevantes del conflicto en Ladran Sancho.

La semana pasada comenzó con una fuerte propaganda en contra de Alejandro Cacetta, quien hasta entonces dirigía el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y Pablo Rovito rector la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC).
En el programa Alejandro Fantino, Eduardo Feinmann lanzó la primer piedra, de muchas que cayeron sobre Caceta y Rovito y aunque la justicia sobreseyó las causas por denuncias de malversación de fondos presentadas por la oficina de anticorrupción, el ministro de Cultura Pablo Avelluto solicitó la renuncia del titular del INCAA pese a que el instituto es un ente autárquico y más tarde hizo lo mismo con Rovito. Mientras se espera que se llame a un nuevo concurso para ocupar el máximo puesto del ENERC, para el INCAA ya fue designado Ralph Haiek quien llegó de la mano del macrismo al instituto de cine.
Tras los desplazamientos de las autoridades del INCAA y el ENERC el colectivo de trabajadores de la industria cinematográfica nacional prende una luz de alarma y sostienen que en verdad “el cine nacional se autofinancia. Por cada espectador el 10% de su entrada va a un fondo pero el mayor aporte se recibe del canon que todas las empresas de televisión abierta, cable y radio pagan por hacer uso de las señales de todo el país, ese canon es mucho dinero y de ese canon se quieren liberar. Está en juego nuestro cine”
El reconocido actor lujanense, Marcos Martínez de pasó por Ladran Sancho se mostró preocupado porque “quieren instalar confusión en la gente diciendo que los impuestos que nosotros pagamos son los que solventan el cine y eso es erróneo”.  Además consideró que “sería imposible hacer cine en Argentina por fuera de las propuestas de mercado sin ese dinero que se recauda de forma autárquica”.

El director y concejal del FPV, Nicolás Capelli sostuvo que “están tratando de intervenir el instituto de cine para recortar el fondo que otorga  la ley de cine para favorecer al grupo Clarín que es el que tiene el 60% del aporte de ese porcentaje que se cobra por el uso del espacio radiofónico”. Para Capelli con el avance contra el cine nacional “Buscan quitarnos la identidad cultural. Porque todos se llenan de orgullo cuando Campanella gana un Oscar pero al final es como decía Philip Marlowe, todos quieren cagar con el baño limpio pero nadie quiere limpiar el baño”.
Actores, directores y técnicos sostienen asambleas en todo el país para discutir la problemática y organizarse en defensa del cine nacional.

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