Tras dos jornadas de acampe frente al municipio, el intendente recibió a vecinos y vecinas. Acordaron un cronograma con obras y la conformación de una comisión que controlará que se cumplan las nuevas promesas. Los detalles y la palabra de Luciani en esta nota.

Desde las 11hs la carpa vecinal frente al municipio fue escenario de espera al jefe comunal. Lo que la comunidad organizada no logró el miércoles en el primer intento de dar con Luciani sucedió este viernes tras dos días de acampe y actividades en la plaza Colón.

En la negociación previa Luciani pidió desdoblar los encuentros por barrios y disminuir la cantidad de representantes. Impuso como condición para la audiencia que fuera sin presencia de medios periodísticos. También envió algunas máquinas al barrio Ameghino y circularon imágenes de los famosos carteles «Disculpe las molestias, estamos trabajando».

En el tire y afloje los vecinos no cedieron en dividir la protesta. “La lucha es una sola y es por todos los barrios. Que nos reciba a representantes de todos los barrios que están acá y después armaremos mesas de trabajo, comisiones o lo que se necesite de forma más organizada. Pero no aceptamos dividir la representación” le explicaron al secretario de Seguridad, Marcelo Oberti que ofició de mediador y vocero Luciani.

Y así fue. Durante el mediodía y con la música de bombos, redoblantes y alguna olla sonando de fondo cerca de diez personas tuvieron el cara a cara con el intendente. En las tres horas que duró la negociación, los barrios se llevaron nuevas promesas plasmadas en un cronograma detallado que se dará a conocer en las próximas horas por parte del municipio y que incluirá la ampliación del servicio de recolección de residuos, el arreglo de calles, la colocación de luminarias y un plan de desratización.

Respecto a la obra de viviendas que actualmente está suspendida en el barrio Santa Marta los portavoces vecinales comentaron que el intendente dio fecha para reiniciar la construcción para el 4 de febrero. Para abril deberían terminar 28 casas de la tercera etapa según la nueva promesa. Las 84 viviendas que restan para cumplir las 202 que conforman el plan no hubo mayores novedades.

En las próximas semanas continuarán las reuniones entre funcionarios de cada área con barrios y localidades para afinar cada detalle. Pero ademas se conformará una comisión de seguimiento y control para seguir de cerca los trabajos que se realicen.

En un balance que resultó positivo para el conjunto vecinal reforzaron el mensaje de sostener las asambleas, reforzar la comunicación vecinal y activar la demostración de fuerza en tanto el ejecutivo incumpla los nuevos acuerdos. Quedó claro, como señaló una vecina que «logramos esto aguantando todos acá durante estos días, mantengamos la unión de los barrios».

Dedos en «v», puños o manito levantada. Todo vale para hacer el aguante. Foto: Victoria Nordenstahl

Promesas y presupuestos

Durante la reunión a Luciani lo acompañó una guardia de segundo orden, sin secretarios y con directores y subdirectores como el caso del Dr. Poleschi en Salud y Fernández y Gowland en Obras Públicas. Este último «estuvo provocando todo el tiempo» según los vecinos que ingresaron a la reunión.

Contaron desde el hall del municipio que el funcionario llevó un listado con el que recriminó las deudas en impuestos municipales ponderando cada barrio. De ahí que intentó argumentar que para la realización de las obras el Estado local requiere incrementar la cobrabilidad de las tasas en el territorio. A Gowland lo pusieron en caja vecinos y vecinas con el relato de las realidades y, según contaron, no insistió.

Sin embargo, cuando la prensa consultó al intendente tras la reunión con los barrios refirió que la realización de las obras pactadas esta tarde se incorporarán al presupuesto 2019. «No sé si las obras quedarán atrapadas (en el presupuesto). Creo que tenemos que llegar a un acuerdo porque no se puede dejar a un municipio sin presupuesto porque tenemos el de 2017 y hubo un gran defazaje» señaló el jefe comunal.

Ante la repregunta, Luciani confirmó que «sí, dependerá de la aprobación del municipio. Pero vamos a arrancar antes».

La pelota inevitablemente pasará por el Concejo Deliberante que debe aprobar, modificar o rechazar presupuestos y balances. El antecedente en ese sentido juega en contra de Luciani ya que los últimos presupuestos no alcanzaron acuerdo mínimo ni siquiera para su tratamiento.

Además, el intendente confirmó la rescisión del contrato con la empresa que llevaba el Plan Nacional de Hábitat en el barrio Ameghino y anunció la contratación de dos marcas constructoras nuevas para que se hagan cargo de la finalización del plan. Desmintió que la maquinaría municipal no esté en condiciones aunque reconoció cierto deterioro y prometió que la Comisión de Control Vecinal podrá acceder a los expedientes de contrataciones para dar seguimiento a las obras.

Por último entre las exigencias vecinales, la comunidad exigió que respecto a la obra pública se especifiquen partidas destinadas a los barrios populares. Pero habrá que esperar a comienzos de marzo para conocer si estas propuestas toman forma.

Por lo pronto el grupo de Barrios en Lucha se ensancha, sumaron representantes de nuevos barrios y localidades, se reorganizaron y renovaron las medidas de protesta para activar al gobierno local y  continuarán realizando encuentros, participando de mesas de trabajo con funcionarios de diversas áreas y garantizando la realización de las obras en cada barrio o un nuevo dolor de cabeza para el intendente.

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