El sector textil no levanta vuelo tras la apertura de importaciones y los tarifazos. Luego de los despidos y las suspensiones, ahora el gobierno va por la flexibilización del convenio colectivo textil para ganar en «competitividad». Semana de reuniones entre Asociación Obrera Textil de Luján y los empresarios.

Lo que el gobierno entiende como «costos laborales», los trabajadores lo traducen en «derechos laborales» y esa es la próxima discusión que tendrán varios convenios colectivos de trabajo, en el contexto de la intención que se discuta una reforma laboral.

Con este panorama, ahora el Ministerio de Producción, anunció que buscará un acuerdo con las cámaras empresarias y gremios del sector textil, con el objetivo de incrementar la oferta y reducir costos laborales.

En Luján la actividad textil emplea el 70% de los trabajadores industriales de nuestro Partido y durante el 2017 la cifra de despidos llegó a 700 trabajadoras y trabajadores. Durante el año pasado, varias alternativas se fueron aplicando para paliar la pésima situación del sector.

La emergencia textil, declarada en febrero de 2017 con una histórica movilización de empresarios y trabajadores, fue una de las medidas iniciales. A dicha medida, en septiembre el Concejo Deliberante aprobó la emergencia PYME textil, donde se estableció que las Tasas de Inspección de Seguridad e Higiene se reduzcan a un 50 por ciento.

Dos mundos, el empresarios y obrero: hace casi un año atrás trabajadorxs y dueñxs de fábrica unificaban reclamos.

El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Norberto Froiz adelantó a Ladran Sancho que durante esta semana comenzarán las reuniones con la Cámara Textil de Luján donde discutirán qué sucederá con la aplicación del convenio que pretende imponer el gobierno.

El acuerdo comprende la posibilidad de implementar una rebaja de costos laborales, pero no salariales, es decir una reducción en las cargas patronales. Lucio Castro Secretario de la Transformación Productiva, adelantó en Ámbito Financiero que con el sector textil «estamos trabajando en un proyecto que está prácticamente cerrado».

Los datos del INDEC arrojaron que el sector acumuló en el 2017 una caída del 8,6 por ciento  interanual entre enero y noviembre en el nivel de producción, afectado por la caída de consumo en el mercado interno, el incremento de las importaciones y los tarifazos. Esta situación se monta sobre una baja del 27,4 por ciento que los textiles sufrieron en 2016 frente a 2015.

Según un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en el sector textil se suspendieron desde diciembre 2015 a septiembre del 2017, 11.820 personas. Mientras que la Asociación Obrera Textil (AOT), en marzo, difundió un informe en el que afirma que la actividad del sector había sufrido cerca de 1500 despidos.

 

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