Foto: Agustín Bordignon

Las Cámaras Industriales de Panaderos y los molinos de trigo están en una disputa por la dolarización de la harina. Ladran Sancho conversó con panaderos de nuestra ciudad quienes detallaron la realidad que atraviesan.

El valor del dólar hace temblar a todos los eslabones de la industria y la agroindustria argentina. La última devaluación produjo un espiral de incrementos de costos que, en definitiva, impacta en los consumidores. Los molinos de trigo y las panadería no escapan a la realidad.

Desde la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA) denunciaron que la industria del pan de todo el país está acosada cada vez más por una grave pérdida de rentabilidad y que el sector ya no está en condiciones de seguir absorbiendo.

En este marco señalaron que los molinos comenzaron a cobrar la harina «a precio dólar» con el tipo de cambio actualizado a la fecha de cobro.

Los molinos enviaron facturas a sus clientes expresadas en pesos pero con la «indexación» acorde al precio del billete estadounidense. Y otros utilizaron esa misma modalidad para facturar deuda vencida con los panaderos.

Jeremías de la Panadería Colón explicó la situación que el sector atraviesa: «Hay varios molinos que se están manejando de esa forma, por el momento no son todos.  El problema es que todos comiencen a facturar de esa forma y se dolarice el precio de la harina y no vamos a tener opción. Igualmente los precios son bastante elevados, la situación lo único que hizo es empeorar».

Con respecto a las medidas que tomó el Gobierno Nacional el comerciante lujanense expresó que «con respecto al IVA tampoco ayudó, lo que hizo es darnos la espalda de nuevo. Nos pone en medio de la tormenta porque viene el consumidor final y nos dice que los productos no tendrían que tener IVA y el precio tendría que ser más barato de lo que teníamos. La situación es que estábamos por debajo de lo que tendríamos que cobrar y la rebaja del IVA nos acercó a lo que tendríamos que cobrar por cada producto, pero seguimos abajo».

Panadería Lucca,  una de las más conocidas y antiguas de Luján, manifestó «nosotros actualmente le compramos a seis molinos y por el momento entregan todos en pesos. Lo que tengo entendido es que Molinos Cañuelas tenía intensiones de dolarizar la harina. Pero nosotros por ahora estamos pagando en pesos. La realidad es que con la última devaluación la harina paso a costar un 50 por ciento más. Una bolsa de 0000 con IVA incluido estaba 850 pesos y hoy está 1300 pesos, es una locura el aumento».

Desde la FAIPA argumentaron que «la recesión afecta también severamente a nuestra industria, con una importante caída de ventas ante la incapacidad económica de la mayoría de los consumidores de sostener siquiera su nivel de consumo».

En ese sentido Jeremías remarcó: «El consumo viene bajando mes a mes. Además se le suma la cantidad de panaderías clandestinas que abren en nuestra ciudad. Está bastante complicado para las panaderías artesanales».

Por su parte, Marcos Scorzatto de Panadería Lucca, agregó «desde hace larga data estamos en crisis y cada vez es más complicado. Los insumos no paran de aumentar y el comerciante no puede trasladar a los precios. La rentabilidad del negocio cada vez es menor y eso es sumamente preocupante. Lo que es muy significativo es el aumento de los servicios públicos».

Como respuesta a esta dolarización de la harina, desde las cámaras empresariales de panaderos presentaron un proyecto para congelar por 90 días el precio del trigo al molino, del molino al panadero (la harina) y del panadero al consumidor el precio del pan.

Por su parte, luego que el conflicto tome relevancia en los medios nacionales, desde Molinos Cañuelas compartieron un comunicado en donde sostuvieron «luego de escuchar a nuestros clientes, se ha decidido quitar la cláusula dólar que se incluía en las facturas».

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