Para este miércoles se espera una variada concurrencia de vecinos y vecinas en la movilización al municipio. En asambleas la comunidad acordó exigirle al intendente que se ponga al día con los barrios.

En la gestión Cambiemos, los personajes tienen cara pero no son… En los pocos días que pasaron entre la primera y la segunda asamblea barrial la Secretaría de Obras y Servicios Públicos se hizo notar en el territorio con el emparchado de algunas calles y obras menores.

Ya con la resolución de la comunidad que se expresó hace una semana y acordó movilizar la mayor cantidad de vecinos y vecinas al municipio, desde el gobierno enviaron algunas maquinas al barrio Ameghino para difundir en las redes y medios de comunicación los trabajos, pero no lograron apaciguar la bronca ni satisfacer las demandas.

Por eso este lunes volvieron a darse cita varias decenas de personas en la Sociedad de Fomento del Barrio San Pedro para delinear el trazo fino de la actividad de este miércoles con la intención de despabilar al gobierno local para que reactiven las obras prometidas.

Allí reunidos ratificaron la propuesta de realizar la movilización hacía el municipio a la hora diez y permanecer, al menos hasta la hora de cierre de atención al público, en el lugar. Habilitarán micrófono abierto para que cada vecino y cada vecina expliqué los detalles de la situación en los distintos sectores y posiblemente se instalen en un carpa hasta ser atendidos por el intendente y funcionarios de Obras Públicas y Salud.

El mandato vecinal de la anterior reunión había sido el multiplicar la cantidad de gente. “Necesitamos ser más” se repetían entre sí los y las pares de Ameghino, Juan XXIII, Luna, San Pedro, Santa Marta, San Jorge y San Fermín. Y así fue. La segunda asamblea que se realizó este lunes de cara a la movilización del miércoles sumó representantes del Padre Varela, La Palomita, Parque Esperanza, Los Laureles y localidades como Olivera y Carlos Keen.

Cada barrio con sus particularidades. En Ameghino dejó de pasar el bondi y estalló el humor de la gente que reavivó el reclamo por el plan de obras abandonado; Juan XXIII no tiene respuestas respecto a la denuncia por movimientos de suelo que realizan en La Concepción II y que podría agravar el problema de los anegamientos; Los Laureles con inundaciones constantes.

La lista sigue, las realidades con sus matices encuentran un cuello de botella a la hora de activar los mecanismos institucionales: la secretaría en manos del ingeniero Gutiérrez. Todos los territorios coinciden en que el abandono en la obra pública es total y que se derivan de allí diversos problemas como las anegaciones, multiplicación de focos infecciosos, falta de transporte público, etc.

La última actividad que se registró hacia los barrios más alejados del centro y en las localidades fue tras los cortes de la ruta 192 y de Acceso Oeste a la altura de Libertad a mediados del año pasado pero poco duró el impulso en la gestión de gobierno y a poco de comenzar las obras se volvieron a frenar. La movida está en el registro de la comunidad y por estas horas debaten en torno a la jornada del miércoles como hecho inicial, una demostración de fuerza que tendrá que incrementar su volumen para lograr resultados.

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