La comunidad vuelve a la organización y al reclamo. En los barrios renuevan energía para romper la indiferencia de la gestión local y plantear sus demandas en materia de infraestructura y obra pública.

El balance 2018 cerró de forma negativa para la Secretaría de Obras y Servicios Públicos del municipio de Luján. En el territorio, vecinos, referentes y fomentistas califican con puntuaciones negativas las gestiones realizadas y en la mayoría de los casos señalan la falta de compromiso de los funcionarios que no cumplieron con lo prometido.

En plena temporada alta de vacaciones retoman las gestiones desde el barrio al municipio. Ladran Sancho consultó a referentes barriales para actualizar el parte de situación.

David Luque, presidente de la Sociedad de Fomento del barrio Ameghino volvió a pedir que se retome el plan de hábitat que quedó inconcluso y trajo más complicaciones al barrio. “Con la particularidad de las obras paralizadas aunque las lluvias no sean intensas las calles quedan anegadas. Esto es por el Plan Nacional de Hábitat que quedó suspendido. Es imposible trasladarse de un punto a otro en el barrio, las calles son intransitable. Prácticamente no tenemos veredas y las calles están llenas de pozos”

“Es lamentable el abandono en el Ameghino. Seguimos con los reclamos pero nada positivo hemos tenido hasta hoy” resumió el fomentista.

En el Luna la situación es “catastrófica” a decir de Herminio, vecino del barrio. Prácticamente no hay recolección de residuos y el estado de las calles es similar al resto de su antecesor. Para ganar en difusión y que las demandas no pierdan vigencia algunos vecinos colocaron un cartel en la calle Mayorano y Pascual Simone que reza “Barrio en abandono total”.

En el Juan XXIII la cosa sigue de mal en peor en materia de gestión de las mejoras en la obra pública. Aunque zafaron de las obras del barrio privado La Concepción II que con movimientos de suelo realizados amenazaron anegar todo el barrio, todavía no lograron hacer entrar en razon a funcionarios del gobierno.

“Lo que son las calles de asfalto son las cuadras del colectivo: Gálvez y Patricio Repetto y están hechas mierda. Llenas de pozos, ya son cráteres. Imaginate lo que son las de tierras. El abandono es de años y en cuanto a los anegamientos por lluvias hace poco tiempo se presentó la apertura de expediente para las mejoras hidráulicas del barrio que estamos rodeados de countries que nos traen problemas para el escurrimiento del agua, quedamos en una olla. El agua se pone de cordón a cordón cuando llueve y hay gente a la que le entra el agua a la casa” comentó Diego, vecino del barrio.

Nora, del Lanusse coincidió con sus pares respecto al estado de las calles. “En general todas las calles de tierra que van desde Del Pilar hasta La Paz son intransitables cuando llueve” señaló Nora. También se refirió a zanjones que desbordan y la dificultad de varias familias a las que les ingresa el agua a las casas.

“Estos problemas no se solucionaron pese a la obra de los seis millones de pesos de la obra pluvial. Cuando llueve la gente está con el corazón en la boca. Sobre todo en la calle Zarratea y La Paz a la altura de Montecarballo” puntualizó la presidenta de la entidad barrial.

Griselda Almada, presidenta de la Sociedad de Fomento del barrio Elli se refirió a la Av. Bestchedt a la altura del barrio como la única vía de acceso al centro en estado deteriorado. “Tenemos una sola calle asfaltada. El zanjeo es totalmente obsoleto y cada vez que llueve se anega más de la mitad del barrio” comentó.

A un lado y otro de la ruta 192 la situación se replica. San Pedro, Santa Marta, San Jorge y San Fermín con sus calles intransitables, el servicio de recolección de residuos irregular y la amenaza de la inundación ante cada lluvia.

De la última oleada de protestas el saldo para la comunidad fue el arreglo provisorio de arterias principales a fin de normalizar el recorrido del transporte público que para mediados de 2018 fue suspendido por la empresa, pero para vecinos y vecinas son logros pequeños que no colman las expectativas en el barrio.

Por eso, las últimas semanas se retomaron gestiones y nuevamente las instancias de encuentros e intercambios de las realidades que se comparten en el territorio. Desde grupos de WhatSapp al cara a cara el información circula en la comunidad y se desprenden propuestas de acción para discutir en la comunidad perjudicada. En el gobierno deberán tomar nota si no quieren repetir un año de reclamos que exponen el déficit de la gestión municipal de cara a los barrios.

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