“Santiago Maldonado, un crimen de Estado” es el libro de Sebastián Premici que reconstruye el plan de gendarmería para avanzar sobre la Pu Lof y los minutos decisivos sobre el río Chubut en contexto con los intereses empresariales en la Patagonia. Así, evidencia contradicciones e inconsistencia de un relato oficial que encubre a los responsables por la muerte de Maldonado.

“Este libro más allá de escribir cómo fue la planificación de la represión en la Pu Lof en Resistencia, Cushamen, y cómo fue la planificación posterior al encubrimiento del Gobierno Nacional con la descripción de los funcionarios y las acciones que hicieron, es también un libro de época que describe el estado del terror al que nos empezó a llevar el macrismo desde que inició el gobierno”, expuso su autor, Sebastián Premici para referirse a la instigación realizada en “Santiago Maldonado, un crimen de Estado”.

La desaparición forzada seguida de muerte de Santiago está enmarcada en un contexto represivo y violento en escala que desde hacía varios meses desataban las fuerzas sobre las comunidades de la Patagonia. Los intereses de empresarios extranjeros en las tierras ocupadas de los pueblos originarios, el vínculo cercano al Gobierno Nacional, el acorralamiento al joven sobre el Río Chubut y la construcción de un relato que niega y encubre la represión y la desaparición son elementos de la investigación que Premici realizó en busca de certezas sobre lo ocurrido el 1 de agosto.

El libro de Acercándonos Ediciones fue presentado la tarde del viernes 3 de agosto en la sede de Suteba Luján. Allí, el periodista compartió su trabajo realizado para evidenciar por qué este caso es un crimen de Estado, reconstruyendo los hechos desde los expedientes que desarticulan la cadena de complicidades que oculta la versión oficial.

Previo al caso Maldonado, Premici investigaba cómo el Gobierno Nacional usaba de chivos expiatorios a las comunidades, otorgando culpabilidades inexistentes. “Así como en la década del 70 una doctrina de seguridad nacional interior creaba chivos expiatorios este gobierno hizo lo mismo y tomó como eje al indigenismo pero que no se agota ahí porque detrás de la persecución y de la apertura autoritaria todos estamos en peligro”, expresó.

El objetivo de la investigación reside en dar alguna certeza ante mentiras e injurias planificadas por parte de los medios de comunicación hacia Santiago, su familia y organismos de Derechos Humanos. “Uno podría pensar que eran inventos de la nada, sacados de aquellos serviles de la gendarmería pero cuando analizamos los expendientes concretos esos medios de comunicación tomaban lo que el propio gobierno plantaba allí dentro. Había una línea de continuidad entre esas pistas falsas y lo que los medios de comunicación daban a conocer”.

Foto: Julieta Brancatto

Para evidenciar lo que el gobierno buscó tapar, Premici trabajó tanto sobre el expediente completo de Habeas Corpus como el de desaparición forzada hasta ya comenzado octubre, videos de las declaraciones testimoniales de los gendarmes y mapuches, archivos del área de inteligencia de gendarmería, otras fotos y videos, y entrevistas en el territorio.

Además, estuvo más de cuatro veces en Esquel y en el territorio. “Era muy importante poder dar cuenta de dónde estaba sucediendo lo que sucedía. Cushamen no es un lugar cualquiera, no por nada se llama Pu Lof en Resistencia. Luego de la campaña del desierto, cuando termina esa matanza de pueblos y esa repartija de tierras a grandes empresarios, a distintos loncos o jefes de pueblos originarios les entregaron una porción mínima de tierra. La zona de conflicto de esa recuperación tiene que ver con lo que fue esa campaña del desierto. Eso además nos lleva a pensar la recuperación territorial de los chicos como Hones Huala o Matias Santana, pibes que deciden volver a la tierra y a un lugar particular porque ahí es donde sus ancestros se alzaron como mapuches”.

Sebastián Premici es Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social de la UBA, colaborador de página|12 y ejerce el periodismo de investigación en la Agencia de Noticias de la Patagonia Cadena Sur, agencia para la que realizaba una cobertura sobre los detenidos en una manifestación en el Juzgado Federal de Bariloche el 31 de julio del año pasado, cuando le llegó la noticia sobre la desaparición de Maldonado que lo llevó a investigar a Esquel.

En su libro describe cómo comienza a tejerse esa planificación sistemática represiva y de encubrimiento. Desde la instigación a la represión en la zona por parte de los empresarios durante estos últimos dos años hasta la negación hacia Maldonado. Allí, encuentra en principio dos hechos: La primera visita de Patricia Bullrich a Bariloche en febrero de 2016 en la que mantiene reuniones con empresarios y en marzo de 2016 cuando Macri vacaciona en la estancia del británico Joe Lewis. “Comienza a construirse esta idea de enemigo interno, y todo parte de ese pedido de empresarios de seguridad juridica, entendida como represión a los pueblos originarios”.

Otro de los momentos claves para el investigador es la represión en enero de 2017 hacia la comunidad mapuche por parte de la gendarmería arremetiendo con balas de goma y plomo, y acompañada de persecuciones, detenciones y causas armadas para quienes se solidarizaban con la lucha de la comunidad. “Ahí se empieza a ver la interrelación de la corporación judicial y el poder ejecutivo contra la Pu Lof”.

Foto: Julieta Brancatto

El análisis de los expedientes, y sobre todo las primeras fojas, permiten la reconstrucción de lo sucedido entre el 31 de julio y 1 de agosto y los actores a los que era necesario investigar: una represión ilegal, la presencia de vehículos cerca del río, fogatas en el territorio, la desaparición de Santiago, la presencia del jefe de gabinete de Patricia Bullrich Pablo Nocetti, el operativo desplegado y el avance de gendarmería hacia el territorio, son los elementos y hechos a desentrañar para construir qué pasó con Maldonado.

“Toda la madrugada la gendarmería pasaba disparando hacia La Lof porque el objetivo era provocar. Querían provocar a los chicos de la Lof para que salieran y en ese momento reprimirlos y avanzar. Llega la mañana de ese primero de agosto, hay partes internos de la gendarmería donde convoca refuerzos con la excusa de un corte de ruta. Lo cierto es que hasta las 11 de la mañana no había corte de ruta y hay declaraciones de gendarmes e informes internos que no existía el corte. Lo que significa que al menos hubo dos documentos de la propia gendarmería donde fraguaron los hechos para poder justificar luego ese avance ilegal en la Pu Lof”.

Entre las mentiras planificadas el investigador encuentra que el gobierno negó la represión ilegal, la presencia de vehículos cerca del Río Chubut y que los gendarmes dispararan. “A Santiago lo niega siempre Bullrich y la gendarmería tenía la última foto con vida de Santiago tomada por ellos a las 11:32”. También justificó la avanzada de gendarmería e instaló la idea de que los gendarmes siempre habían estado a más de 40 metros de los integrantes de la comunidad.

El libro reconstruye la secuencia del ingreso ilegal de las fuerzas represivas en el territorio a través del testimonio de los mapuches, de los gendarmes, de los documentos e informes. Por dónde corrió Santiago, quién lo corrió, qué sucedió en el río. “Más allá de que no le hayan pegado ningún tiro uno puede reconstruir qué gendarmes estaban detrás de Santiago y quiénes probablemente le dispararon”.

Con el correr de los días el gobierno accionó su plan de encubrimiento, el juez Otranto comunicó que no había indicios de violencia institucional e instaló la sospecha de que Santiago no había estado ahí. El gobierno afirmó que no había contradicciones entre los gendarmes, y vínculo a Santiago con la RAM, discurso en línea con el accionar del poder judicial de Chubut y el poder judicial federal que ya había armado diferentes causas que robustecieron un posterior informe de Bullrich sobre su “existencia y peligrosidad”.

A un año de la desaparición de Santiago Maldonado, si la investigación avanza lo hace a paso lento. Tras muchas irregularidades en el procedimiento judicial desde su comienzo, con su rumbo varias veces desviado en pistas falsas y con evidencias claves contaminadas, como las armas y los móviles, los expedientes y los archivos tienen mucho para contar, por eso el autor del libro centró en ellos su investigaciónes, en la búsqueda de certezas sobre lo sucedido esa mañana en la Pu Lof.

“Para mí era obsesivamente importante poder dar la reconstrucción porque eso es reconstruir la represión y el contexto en el cual se produjo la desaparición y muerte de Santiago Maldonado. Ahí es donde está la clave del crimen de Estado. A Santiago lo desaparecen no solo con la represión sino negándolo del territorio todo el tiempo. Bullrich cuando dice que no había indicios de Santiago en el territorio lo dice a sabiendas que en el expediente había una foto de Maldonado segundos antes de correr por el río perseguido por la gendarmería. Lo dice, y no tiene ningún problema en decirlo, y eso es planificado”.

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