13.3 C
Luján
martes, 20 octubre 2020

A cielo abierto: vivir de la basura

Cerca de 150 familias laburan en el basural. Trabajan en pésimas condiciones, sin ningún tipo de protección. Historias de vida de quienes viven de materiales reciclables.

A diez años del asesinato de Mariano Ferreyra

El Frente de Izquierda homenajeó al militante del Partido Obrero en un nuevo aniversario de su asesinato y pidió continuar con su legado de lucha. 

Municipales rechazaron la oferta salarial y van al paro

La medida de fuerza será por 24 horas comenzando a las 00 horas de este miércoles. El rechazo a la propuesta realizada por el Ejecutivo fue unánime.

Osuna: «Estamos trabajamos dentro del peronismo en búsqueda de la unidad»

La seccional de Rodríguez del Sindicato de choferes de Camiones lanzó su agrupación política con la presencia de los intendentes de Mauro García y Leonardo Boto. En las próximas semanas, lanzarán oficialmente la organización en Luján.

Modernización en marcha

El ejecutivo Nacional firmó convenio con intendentes para avanzar en la digitalización de expedientes. "Nos hemos propuesto que desde el primero de enero no haya un solo expediente en papel en el municipio de Luján", sostuvo Boto tras la firma del acuerdo. 

El Ejecutivo realizó una nueva oferta salarial a municipales

Con la presencia del Intendente, el gobierno se reunió con los gremios municipales para comunicar una nueva propuesta salarial. Desde los gremios manifiestan que lo ofrecido es insuficiente y evalúan una medida de fuerza.

Es media mañana en el basural municipal y ya la entrada principal está muy transitada desde temprano. Camiones y volquetes vienen a hacer su deposición final, transitan como en plena 9 de Julio en hora pico. En total, son unos 100 camiones los que ingresan por día al predio del barrio San Pedro a depositar los desechos de todo Luján, lo que equivale a unos 120 mil kilos diarios de basura.

Estamos ante el basural a cielo abierto más grande de la Provincia de Buenos Aires. En motos, carritos, alguna chata vieja y hasta cargado en el lomo, pibes sacan los materiales reciclables para venderlos. Ante la expectativa de la reconversión del basural, que los contemplaría para formar parte de la economía de circulación, sueñan con mejorar sus condiciones laborales. Son el sector central para pensar la reconversión. Son quienes reducen los residuos, quienes conocen la realidad y las problemáticas de ese trabajo.

Luego de atravesar el camino hasta el sitio de deposición final, se comienza a ver la cantidad de laburantes que viven de la basura. En total, son unas 150 familias que se ganan el mango del reciclado y que trabajan sin ningún tipo de protección. Sin guantes, sin el calzado adecuado, sin ropa ni herramientas. La mayoría tiene heridas de cortes por vidrios, botellas rotas, chapas que se encuentran en los montículos de basura.

Ya no hay humo y los focos de incendio son apagados rápidamente por el personal municipal, pero el olor nauseabundo por la descomposición de los residuos perfuma el ambiente. Otro camión llega a descargar y los laburantes se amuchan para conseguir el material de mayor valor que puede llegar a venir en los contenedores: «Muchos perdieron dedos por accionar la palanca de compactación, cuando se cuelgan de los camiones», comentan trabajadores.

«Prefiero agachar el lomo, romper bolsas y acostarme a dormir en mi casa tranquilo»:

Axel tiene 22 años y labura en el basural desde los 9 años. Foto: Mariano Gómez.

En una pila de basura que recién acaba de ser depositada por uno de los camiones está Axel. Campera de River, amable, levanta su brazo y nos da la bienvenida, mientras sigue pispeando entre residuos el material que puede recuperar. Tiene 22 años, una hija de 4 y vive en el Barrio Santa Marta, a pocas cuadras del basural. Tuvo que salir de niño a dar una mano, para ganarse la moneda.

«Vengo de una familia humilde. Empecé a venir desde los 9. Yo lo veía como un juego. Correr, clasificar. Cuando era más chico no me daba cuenta. Acá hacés plata, pero tenés que estar. Acá el cobre, el metal, es oro», comenta Axel.

Jornadas de sol a sol y pésimas condiciones laborales, ponen en riesgo la salud de los laburantes todos los días. «Lo que tiene de malo es que, cuando llueve y no entran camiones, te arruina. Nosotros vivimos del día a día. Este es el sustento de mi familia. Yo vengo a las 6 de la mañana y me voy a las 4, 5, 6 de la tarde. Acá no tenés horario. Me gustaría poder laburar más higienizado. No pido máquinas ni nada, solo que nos ayuden. Que nos den una bolsa de mercadería, todo suma».

«Los días que no se puede trabajar, la familia que no administró bien la plata se caga de hambre»:

Johana trabajó en el basural desde chica y hoy integra el MTE. Foto: Julieta Brancatto.

Johana vive en el Barrio Santa Marta y viene a «la quema» desde muy piba. Junto a su familia se supo ganar la vida reciclando: «Yo soy hija, sobrina, mujer de los laburantes de acá. Toda la vida laburé acá y siempre estuvimos en la misma. Esta es una fuente de trabajo y hay que mejorarla», comenta, mientras una máquina cargadora sigue removiendo y acomodando los montículos de basura.

Hoy trabaja, en conjunto con el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) para conseguir mejores condiciones en la tarea cotidiana. Están próximos a inaugurar los baños y las duchas y colaboran con guantes, ropa y elementos de protección.

Sin embargo, no se olvida de las noches en las que, a luz de linterna, abrió bolsas para conseguir material: «Veníamos de noche. Eso era muy feo, porque había chicos en la oscuridad, sin nada, con una linterna pequeña laburando, pleno frío, helada, lluvia, barro. Era una realidad muy fea y nadie nos daba bolilla».

La realidad de las familias es compleja. El que no recicla no vende, y esa noche no come: «Acá se vive del día a día. Acá lo que se recicla, se vende en el día. Acá cuando se llena de gente no podés laburar y se tienen que mirar las caras. Si llega a llover, no pueden entrar los camiones y no se puede trabajar, esa familia que no ahorró bien o no supo administrar la plata ese día se caga de hambre», remarca Johana.

Foto: Julieta Brancatto.

Además, les trabajadores se juegan el lomo todos los días: «No son buenas las condiciones en las que se laburan. Ahora, con el tema de la pandemia, están totalmente arriesgados a todo. Están laburando a la deriva. Los pibes se exponen todos los días a cortarse, a lastimarse, a sacarse un dedo, una mano, a quebrarse, a infecciones».

Johana hace mención a la estigmatización: «Recibimos muchas críticas. Nosotros somos los negros, los quilomberos, los que revuelven mugre, los chorros. Esta es una realidad muy dura y si la gente no labura acá, se caga de hambre porque nadie les va a llevar un plato de comida».

«A mí no me da vergüenza andar todo sucio, porque estoy orgulloso de lo que hago», comenta Axel. La mayoría de sus pares en el predio expresan el mismo sentimiento que empalma con diversos movimientos sociales que luego del estallido del 2001 maduraron una síntesis: «Las condiciones son indignas, no el trabajo», como lo resumió el referente cartonero Sergio Sánchez en su última visita a este mismo basural.

Desde hace un tiempo la Dirección de Residuos Sólidos Urbanos de la actual gestión, mantiene el diálogo con trabajadores del predio y poco a poco avanzan en levantar el piso de las condiciones laborales. En el marco de la pandemía comenzaron a entregar bolsones de alimentos, algunos elementos de higiene y protección y recientemente iniciaron la obra de baños y duchas en el predio. Desde el gobierno anunciaron que el municipio accederá a un importante crédito internacional para financiar la transformación, y quienes laburan en el predio serán una pieza clave del armado.

En el basural, hay quienes muestran entusiasmo y también quienes desconfían y mientras tanto, continúan su labor. «Me gustaría tener un laburo en blanco, pero el día de mañana uno no sabe que puede pasar. La gente habla, pero no sabe lo que es que te falte el pan, que te falte para comer. Después, si salís a robar porque salís a robar. Yo prefiero agachar el lomo, romper bolsas y acostarme a dormir en mi casa tranquilo», cierra Axel.

Foto portada: Julieta Brancatto.


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Lo más leído

Semaforazo por la educación: viejos y nuevos reclamos laborales

Docentes participaron de una actividad pública donde expusieron diversas demandas.

Club Luján: sale Carneiro, entra Mendoza

Tras la salida del histórico mediocampista, el Club Luján cerró la llegada de Arturo Mendoza. El mediocampista comenzó esta mañana con los entrenamientos tras realizarse un testeo de Covid-19

Vuelven a funcionar los colectivos de media y larga distancia

La apertura será para personal esencial, personas con tratamiento médico, laburantes y casos exceptuados.

Noticias Relacionadas

Expo sustentable, el cuidado del medio ambiente continúa desde la virtualidad

0
La exposición que organiza el Instituto San Luis Gonzaga desde 2015, busca generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Los trabajos están disponibles en un sitio web con acceso para toda la comunidad.

A un año del estallido en SIGMA: «La empresa sigue impune y riéndose de...

Hace un año ocurría el incendio en la planta de SIGMA. La empresa formulaba, envasaba y distribuía glifosato y paraquat sin la habilitación pertinente. La Asamblea por la Agroecología de Mercedes pide memoria, compromiso y remediación

De la informalidad al trabajo digno: una alternativa para quienes trabajaban en el basural

1
La mayoría de les trabajadores de la cooperativa Usina Eco vienen de ganarse el mango en el basural. Hoy su realidad cambió y nos cuentan sus experiencias.

¿Querés recibir una selección de noticias en tu correo una vez por día?

Gracias! 

Si no ves los correos en tu bandeja de entrada revisá tu carpeta de correo no deseado y agreganos a tu lista de contactos.