No hay política pública que beneficie a los productores de la industria textil. A las variables ya conocidas se suma la corrida del dólar. En Luján hay 16 nuevos despidos confirmados y un freno en la producción por falta de trabajo.

Los números no cierran por ningún lado para la industria nacional. Los tarifazos, la corrida cambiaria, la pérdida de consumo interno y la decisión política del gobierno nacional de dar vía libre a las leyes del mercado para que las industrias nacionales no competitivas sean reemplazadas por importaciones, no ayudan a la industria textil lujanense.

Esto se muestra rápidamente en las variables arrojados por el Indec. En julio, la industria se contrajo por tercer mes seguido y cayó 5,7 por ciento. En comparación a julio 2017, la industria textil se contrajo en un 12,9 por ciento y  de esta manera las consecuencias para los laburantes resultaron terribles: despidos, retiros voluntarios y suspensiones están a la orden del día.

Durante las últimas semanas empresarios del sector decidieron despedir a 13 trabajadores y desde Algoselan llevaron al “retiro voluntario” a otros 3 empleados. Los trabajadores despedidos corresponden 5 a Estampados Rotativos, 4 a la empresa Sportech S.A, y 4 más en Tex Fabric S.A.

Asimismo, frente a la difícil situación económica, en Estampados Rotativos decidieron reducir la producción hasta diciembre, pagando los platos rotos cerca de 80 laburantes. La decisión patronal fue de producir una semana sí y otra no, en la cual suspenderán a los trabajadores y tendrán el pago del 70% de sus salarios. Además, decidieron adelantar las vacaciones de 2019 a muchos de los laburantes.

Uno de los trabajadores de Estampados comentó que “en una reunión con los dueños, el gerente general de planta, el jefe de mantenimiento, y el jefe de producción nos informaron de la situación y nos preguntaron sobre nuestras dudas acerca de esto. Muchos que tenían 21 días de vacaciones, ahora tienen 7 días”.

Carlos Di Forti, dueño de Algoselan, comentó a Ladran Sancho que “pasamos momentos malísimos. Estuvimos frenados 45 días con suspensiones rotativas. Luego de eso pasamos una etapa mínima de producir para no perder hasta la corrida del dólar. Esta devaluación trajo un paro general en el nivel de productividad, nadie quiere comprar ni vender. Además los costos están en un 75 por ciento dolarizados”.

“Hace un tiempo abrimos un programa para arreglar con algunos trabajadores que se quisieran ir. Fueron pocos, tres o cuatro. Ahora nuestra idea es seguir así, con el mismo planteo. No tenemos idea ni de ampliar ni de reducir, tampoco de hacer suspensiones” agregó Di Forti.

En contacto con este medio, uno de los despedidos de Estampados Rotativos comentó que recibió el telegrama de despido de un día para otro con el argumento de la caída de la producción textil. “Ahora me quedo en la calle, no tengo otro trabajo, quedaron de fijar un día desde la fábrica para la citación en donde tengo que ir a cobrar la indemnización” explicó el trabajador despedido.

El miedo a la pérdida de trabajo juega como un operador político fuerte en medio de la crisis económica. Tras los despidos en Sportech, el gremio textil realizó una asamblea con los trabajadores despedidos y con los que aún mantienen su fuente laboral y los propios laburantes decidieron no tomar medidas de fuerza por miedo a represalias y continuar el camino de los reclamos vía Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.

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