En la tercer entrega de “La Vejez” el psicoanalista Esteban Gómez propone pensar los cambios que más duelen en la vejez.

      f607aeb2390cad07ff50a81e78eb11ad

La vejez incluye cambios que tienen que ver con la tecnología, lo cognitivo y las relaciones sociales, las emociones, etc. Mientras los cambios biológicos son mas maleables, los cambios sociales y afectivos son mas rígidos y son los que más duelen porque tenemos menos posibilidades de adaptarnos. Las relaciones afectivas incluyen a un otro al que el viejo no puede dominar en términos de lo que le pasa con su propia vejez.

Entre los cambios más dolorosos aparecen los duelos, los cambios trascendentales como la inserción en un geriátrico lejos de su cotidianidad, de los olores, de las paredes de la casa, de la gente cercana y la incomprensión de los jóvenes, muchas veces de los propios nietos e hijos.

El mercado que ha colonizado todo propone una zona de confort en la industria de los medicamentos-para-dormirmedicamentos que de forma progresiva podrían, en algunos casos, reemplazarse por ejercicios físicos u otras alternativas. El sistema nos quiere sentados en sillas consumiendo.¿Cuánto ganan los geriátricos, las farmacéuticas y las obras sociales con nuestros viejos?

Un relato del Siglo XX hablaba de una persona que se negaba a subir a un auto diciendo que era “una máquina infernal”. El avance de la tecnológica siempre  implica barreras para relacionarnos cuando no accedemos, pero uno viejo_conductor_frustradono tiene que permitirse la objetivación, que no te tomen por objeto. El anciano tiene que resistirse a ser tomado por objeto. Muchas veces las condiciones cognitivas en la vejez no permiten ejercerse mayor resistencia y hay que apelar a las redes de contención, sobre todo familiares.

Para cortar el círculo vicioso del maltrato el anciano hay que empezar por la crianza de nuestros niños en donde se debe honrar a nuestros viejos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre